Los trabajadores oficializaron hoy su posición acerca de cuál debe ser el incremento del salario mínimo para el año que viene, en desarrollo de la mesa de concertación, en la que cuentan con la mediación del Ministerio del Trabajo.
En la sesión de este martes los sindicatos y organizaciones de los trabajadores abogaron por un alza de 18%. En ese contexto, la aspiración de los líderes sindicales reajustaría el mínimo en $208.800, pasando de $1.160.000 a $1.360.000.
El presidente de Fenalco, Jaime Alberto Cabal (citado por La República), aseguró que el sector privado no presentó una oferta concreta en la reunión de hoy, pero sí una exposición de motivos por las cuales consideran que “un incremento muy en línea con la inflación”, es decir, cercana a 10,15%.
Durante el encuentro de este martes, la ministra del Trabajo, Gloria Ramírez, dijo que se estudiaron las medidas para la protección del poder adquisitivo del salario, por lo que representantes del Ministerio de Hacienda presentaron los resultados de las medidas que se aplicaron para proteger el salario del 2023.
“Si bien, pactar un porcentaje para el incremento del mínimo, también es necesario acordar mecanismos para proteger el valor adquisitivo de esa remuneración, el año que viene”, enfatizó la funcionaria.
El MinTrabajo ha insistido en que con estas negociaciones se definirá lo que será el salario mínimo para más de 10,5 millones de colombianos, “De esta cifra, solamente 2,6 millones ganan un salario mínimo, por lo que buscamos que el acuerdo favorecerá a la población más vulnerable y la que menos posibilidades tiene”, comentó hace poco la ministra.
Coincidiendo con esta reunión, la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco) y otras entidades del sector privado advirtieron sobre el efecto negativo que, para la discusión del salario mínimo tiene el debate del proyecto de reforma laboral presentado por el Gobierno.
“El día de ayer el país se enteró de la inclusión sorpresiva en el orden del día de la Comisión VII de la Cámara de Representantes, de los impedimentos y recusaciones frente al proyecto de reforma laboral y de la negativa de abrir a discusión en audiencias públicas regionales un texto que no ha sido concertado. Todo ello, sin que se hubiera anunciado la discusión del proyecto. Hoy y durante esta semana, al tiempo que avanzan las reuniones para la definición del salario mínimo, se reunirá la Comisión VII de la Cámara de Representantes con la intención de debatir la ponencia de la bancada del Gobierno, que implica un aumento de costos para los emprendedores y empresas del país, entre el 25% y el 30%, sin tener en cuenta el incremento del salario mínimo que acuerde esta comisión”, alertó el gremio.
Para Fenalco, esa discusión sin audiencias públicas y sin previa concertación, enrarece el proceso de concertación y no contribuye a consolidar la confianza requerida para llegar a acuerdos basados en reglas claras.
Así mismo, la agremiación resaltó que las discusiones que celebra la Comisión Permanente de Políticas Salariales y Laborales no son discrecionales, sino que constituyen una exigencia constitucional (artículo 56) y legal para concertar las políticas salariales y laborales y para preparar los proyectos de ley relativos a los temas laborales (artículo 2º de la Ley 278 de 1998).
“Un proyecto de reforma laboral tan complejo como el presentado, implica discusiones amplias y no trámites de afán, terminando el año, porque está en juego el futuro del trabajo de 450.000 colombianos que se podrían perder, según el Banco de la República”, insistió Fenalco.