Este martes, el presidente de Estados UnidosDonald Trump, dio el pistoletazo inicial a la ya anunciada guerra comercial con el anuncio de la imposición de aranceles recíprocos a todos los países que comercian con la nación que lidera.
El mandatario impuso aranceles entre el 10 y el 35 % a todos los productos que entran a Estados Unidos, los cuales entrarán en vigencia entre el 5 y 9 de abril.
“Estamos declarando nuestra independencia económica; nuestros trabajadores ya no se verán relegados mientras otros países se enriquecen a nuestra costa”, afirmó desde el jardín de las Rosas de la Casa Blanca, en el llamado “Día de la Liberación”.
Pero además de esto, el mandatario sorprendió al anunciar que también buscará acabar con el Tratado de Libre Comercio con Canadá y México, el denominado T-MEC.
“Hemos pagado los déficits comerciales con Canadá y México y eso ya no puede ser. El T-MEC fue un desastre. Vamos a necesitar el apoyo del Congreso para acabar con ese acuerdo”, aseguró.
Sus vecinos son dos de los países que más se han visto amenazados ante sus anuncios, pues desde que volvió a la presidencia, Trump no ha hecho más que presionarlos con aranceles para que tomen medidas ante la migración irregular y el tráfico de fentanilo.
¿Qué es el T-MEC que Donald Trump planea acabar?
El T-MEC es el tratado de libre comercio que firmaron los tres países norteamericanos en 2018 para reemplazar el antiguo Tratado de Libre Comercio de Norteamérica (TLCAN), vigente desde 1994.
Pese a firmarse en 2018, solo entró en vigencia en 2020 después de ser revisado, debatido nuevamente y posteriormente aprobado por el Congreso estadounidense durante el primer mandato de Trump.
El presidente fue un activo impulsor del tratado que actualizaba los términos en los que las tres naciones negociaban bajo el TCLAN. De hecho, aseguró en su momento que el T-MEC sería “el acuerdo comercial más moderno, actualizado y equilibrado en la historia de nuestro país, con las protecciones más avanzadas para los trabajadores jamás desarrolladas”.
Sin embargo, a su regreso a la Casa Blanca, el mandatario ha calificado el acuerdo, que él mismo respaldó, como “el peor acuerdo comercial jamás hecho”.
El T-MEC incluye una cláusula que exige una revisión por parte de los tres países firmantes al cumplirse seis años del tratado, esta se tenía programada para 2026.