Luis Miguel Rivas nació en Cartago, Valle, pero su carrera literaria la ha realizado en Medellín y en Buenos Aires. El Fondo Editorial Eafit ha publicado Los amigos míos se viven muriendo y Tareas no hechas. Con Planeta ha publicado Era más grande el muerto, Más tareas no hechas y Malabarista nervioso. El aprecio de los lectores y los laureles que han recibido sus libros lo convierten en uno de los escritores colombianos con mayor proyección internacional.
Esta semana el Ministerio de Cultura anunció que el libro de Rivas Malabarista nervioso había ganado el premio de mejor libro de cuentos publicado entre 2022 y 2023. El jurado que le otorgó el premio estuvo compuesto por Socorro Venegas, Elkin Restrepo y Mario Jursich. EL COLOMBIANO conversó con Rivas, que está radicado en Buenos Aires, Argentina.
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Este premio del Ministerio de Cultura consolida su carrera literaria y le da una proyección nacional e internacional...
“Yo no lo he pensado, digamos, en esos términos, ¿cierto? Yo creo que uno simplemente va escribiendo, va haciendo su obra, sin saber qué repercusión pueda tener. Esto es un asunto más de suerte. A veces se tiene suerte. A veces un libro se conoce y recibe reconocimientos, pero también puede pasar que eso no suceda. Lo esencial, lo fundamental es escribir. Creo que ese siempre ha sido el propósito, el objetivo y la necesidad. Y luego, obviamente, bienvenidos los premios, qué bueno que lleguen los reconocimientos. En muchas ocasiones esos reconocimientos traen un estipendio económico que te permite vivir y dedicarte con mayor tranquilidad al trabajo de tu obra”.
Por su respuesta intuyo que los premios son accidentes del camino en el escritor...
“Sí, son accidentes deseados, pero no con los que se vive en relación de dependencia. Creo que lo esencial es la escritura. El otro paso después de la escritura sería la posibilidad de la publicación. A veces los concursos y los premios dan también esa posibilidad, pero a veces no. El tercero ya es la repercusión en el público. A veces los concursos lo que permiten es cuando vos tenés ya una obra elaborada, pero tienes la tendencia a quedarse puliendo el trabajo, salir de ese libro y seguir con otra obra. Los concursos dan la ilusión de ser reconocido, pero eso es ilusorio, lo repito”.
¿Estos premios sí se traducen en mayor venta de libros o es simplemente el relumbrón de la noticia y ya?
“Mira, eso es muy relativo y en cada caso tiene resultados muy distintos. Depende también del tipo de premio, de la categoría del premio, de la repercusión. Antes se dependía mucho más de eso. Es decir, que el nombre de un escritor figurara en los medios. Los medios eran un embudo en el que entraban muy poquitos nombres. Pero hoy en día, con el Internet y la democratización de la información, hay muchos escritores que sin hacer parte de los medios masivos empiezan a tener su propio público, que lo generan a través de las redes sociales, de los medios electrónicos”.