Este año finalizará el periodo de Santiago Castro al frente de la Asociación Bancaria y de Entidades Financieras de Colombia (Asobancaria), justamente en un contexto en el que la banca tuvo que afrontar desafíos en términos de inclusión y de auxilios a los usuarios del sistema financiero.
Castro aseguró sentirse muy orgulloso del papel que ha cumplido este actor en medio de la contingencia. En entrevista con EL COLOMBIANO, afirmó que lo hecho en Colombia está por encima que lo reflejado en los demás países de América Latina y que las medidas implementadas frente al virus involucraron más de 408 billones de pesos, el equivalente a 38 % del Producto Interno Bruto que suma Colombia.
¿Qué tanto se ha visto reflejada la disminución de tasas de Banrep en la banca?
“El interés de referencia del Banco de la República no es el único componente que determina la tasa. Están también los valores que demandan las personas que tienen CDT o cuentas de ahorro y el nivel de riesgo. Aún, dicho lo anterior, tanto el Banco de la República como el Ministerio de Hacienda han dicho que esta transmisión se ha dado y que se ha reflejado en casi todos los tipos de cartera.
Esta transmisión no es inmediata porque no toda la plata está colocada en el Banco de la República y no todos los créditos vencen cuando el Banco de la República hace una reducción. Diferentes estudios han mostrado que esto puede tardar de ocho meses a un año. Pero estamos en un 80 % de transmisión a nivel generalizado.
Hay 14 tipos de tasas de especial seguimiento: todas las de cartera de vivienda y consumo han bajado si tomamos la última semana disponible de octubre y las comparamos con la semana del 24 al 28 de febrero”.
¿Qué tanto han ayudado en la contingencia?
“El comportamiento de la banca durante la pandemia es de una magnitud que muy pocos en Colombia han podido apreciar y que solo lo dimensionamos cuando lo comparamos con otros países. Las medidas implementadas alcanzan 408 billones de pesos, 38 % del Producto Interno Bruto nacional.
Esto nos pone en un papel de completo liderazgo en los países de América Latina. Hemos tenido alivios en 45,7 % de la cartera, mientras que el país que más se nos acerca es Ecuador con 36 %, después Perú con 32 %, Brasil con el 23, Chile con el 16 y Paraguay y México con cerca del 8 %.
Estamos muy orgullosos del papel que hemos cumplido en la pandemia y lo que seguiremos desarrollando para acompañar al país en la etapa de reactivación”.
¿Qué tan útil ha sido la pandemia para impulsar
el acceso al sistema
financiero?
“El esfuerzo ha sido masivo y ha mostrado resultados importantes. El índice de inclusión financiera, es decir aquel que mide si las personas tienen al menos un producto, ya está en 85,9 %, lo que quiere decir que pasamos la meta fijada en el Plan Nacional de Desarrollo para 2022, que era de 85 %. Esto lo hicimos bancarizando 1,6 millones de personas en la pandemia”.
¿Qué análisis hace del Conpes de educación e inclusión financiera socializado la semana pasada?
“Ese era un anhelo de mucho tiempo que tenía Asobancaria y una obsesión mía: lograr formalizar una política pública de inclusión y educación financiera. El presidente Duque se comprometió y dijo que la tendría para este año y cumplió.
Se sacó el documento en el que se van a tocar temas de conocimiento y confianza en el sistema financiero, gobernanza institucional y va a contener el aspecto de educación financiera, desde el desarrollo de contenidos en planteles educativos. Estamos muy satisfechos y listos para trabajar de la mano del Gobierno Nacional y del Ministerio de Educación”.
¿Qué debe incluir la
próxima tributaria?
“Debe ser una reforma que genere competitividad, que no busque castigar a los sectores que han llevado el peso de la reactivación económica y en la que se busque eliminar una serie de exenciones que benefician a personas que no son vulnerables. No puede ser una tributaria muy ambiciosa que ahogue el aparato económico productivo”.