Miguel PiedrahitaDirector General y Co-Fundador de NoName
Los procesos de emprendimiento fluyen con naturaleza, forzarlos es generalmente un error. Y cuando avanzan, casi nadie ni nada los ataja. Ni siquiera la regulación que les aplica. Sin embargo, lo que sí frena los procesos de creación y desarrollo de nuevas empresas es la falta de conciencia de una sociedad, sus actores y los policy makers sobre la importancia de ellas para la estabilidad, progreso y el desarrollo de los países, y en especial, de la libertad del individuo en emprender aventuras empresariales con autonomía, apoyo sin asistencialismo y espontaneidad. Indudablemente, el círculo es virtuoso, pues la empresa aporta al Estado y a la sociedad más que lo obvio: impuestos, empleo,...
ESTE CONTENIDO ES EXCLUSIVO
PARA SUSCRIPTORES
¿Ya sos un suscriptor? Iniciá sesión
Al realizar el registro de tus datos por medio de estas redes sociales, aceptas los términos y condiciones, el
uso de tu información personal y el uso de tu información por terceros de El Colombiano disponibles en
www.elcolombiano.com y el envío de noticias a tu correo.
¿QUERÉS SER UN SUSCRIPTOR?
TENEMOS PLANES DESDE
$14.900,
Seleccioná el que más te convenga:
Nueve razones para suscribirme a EL COLOMBIANO