En una decisión que tomó por sorpresa al gobierno departamental, el Gobierno Nacional asumió el pasado viernes el control de Savia Salud. Pese a que la EPS estaba cobijada por una medida de vigilancia especial que estaría vigente hasta el 28 de julio, la Superintendencia de Salud se adelantó más de un mes a ese vencimiento y ordenó intervenir la aseguradora, removiendo a su gerente, junta directiva y tomando posesión de sus bienes.
Aunque con la intervención la Supersalud argumenta que busca sacar a la EPS de la profunda crisis financiera en la que está inmersa desde hace más de cinco años, la medida fue vista como un acto arbitrario en la Gobernación de Antioquia, desde donde se insiste que la aseguradora iba en camino de recuperarse.
En diálogo con EL COLOMBIANO, Lina Bustamante, quien lideraba la EPS hasta el pasado viernes, narra cómo se vivió la jornada al interior de esa entidad, por qué no se logró concretar el plan de capitalización con el que se buscaba enderezar sus cuentas y cuál es el diagnóstico de esa aseguradora, de la que dependen más de 1,6 millones de antioqueños, en su mayoría del régimen subsidiado.
¿Cómo recibieron en la EPS la decisión de la Superintendencia de intervenirlos?
“La noticia la tomamos con tranquilidad, sabíamos que Savia tenía la posibilidad de prórroga o de intervención, e igual estábamos trabajando por mejorar los indicadores. Creo que dejamos a Savia mejor de lo que la encontramos y los avances eran notorios en muchos aspectos, como el costo y los indicadores en salud. Creo que la Superintendencia encuentra unas muy buenas bases para sostener o poner mejor a la EPS”.
En su comunicado, la Superintendencia sostiene que no se logró mejorar la atención a los pacientes y que las cuentas siguen muy mal...
“Nosotros logramos aumentar el número de afiliados. En enero del año pasado había 1.643.000 afiliados y la dejamos con 1.682.000 afiliados a mayo. Eso es muy importante, porque a pesar de la crisis del sistema nosotros seguíamos teniendo un buen número de afiliados. Algo que es muy significativo es que el gasto administrativo Savia lo manejaba entre un 4.5% y 4.8%, para este año nos pusimos la meta de que estuviera por debajo de 4% y quedó en el 3.8% a mayo. Ese ahorro que hicimos en el tema administrativo nos sirvió para pagar la deuda a proveedores.
Seguimos pagando el 80% en giro directo, hay una pérdida acumulada del ejercicio de este año de $43.000 millones. En su comunicado la Supersalud dijo que los costos en salud aumentaron y no fue así, el año pasado cerramos a 114 el costo en salud y a mayo lo teníamos a 106. También avanzamos en los indicadores de salud, que pasaron de un porcentaje de cumplimiento de un 63% a 74% de un año a otro. Los indicadores que no se cumplen son los que no se cumplen a nivel nacional, como vacunación, tomas de citología, mamografía”.
Con base en esa información, usted considera entonces que la Supersalud faltó a la verdad en las razones que dio para la intervención...
“Creo que fue desafortunado el comunicado. Al principio dijeron que se evidenciaban reiteradas fallas a la atención de sus más de 1,6 millones de usuarios. Las fallas de atención que tiene Savia las tiene hoy todo el país y son fallas porque no hay acceso a los servicios de salud, el departamento y el país no tienen especialistas, no tiene oportunidad de cirugías y de ayudas diagnósticas especializadas. Esas fallas reiterativas son fallas del sistema, que tanto Savia como cualquier otra EPS tienen inconvenientes hoy”.
¿Por qué no se logró concretar el plan de capitalización antes de la intervención de la Supersalud?
“La capitalización se presentó a la superintendencia, que hizo varios requisitos. Hasta el pasado viernes no había sido aprobada. Con la intervención no sé qué pueda pasar con la capitalización, pero era un tema que estaba en manos de la superintendencia”.
¿Eso quiere decir que la misma superintendencia fue la que tuvo frenado ese proceso?
“La superintendencia no hizo la aprobación”.
¿Cómo queda la cartera de la EPS con la red hospitalaria?
“Creo que es importante reiterar el porcentaje de gasto administrativo, que quedó en 3.8%. La EPS queda con una deuda a los prestadores, ya certificada y verificada, de $480.000 millones. Los ingresos de Savia mensuales son de aproximadamente $210.000 millones. Algo que podría ayudarle a Savia es que tiene unas cuentas por cobrar a la Adres de $62.000 millones de presupuestos máximos, que están pendientes de ingresar y de reconocer por la Adres, lo que ayudaría mucho para el pago de la deuda a la red.
En las últimas semanas también logramos algo y es que teníamos unos procesos de embargo de los que veníamos defendiéndonos. Tenían retenidos $25.000 millones en el banco y casualmente la semana anterior se logró esos desembargos. De eso alcanzamos a pagar $9.000 millones y quedó pendiente activar pagos de $15.000 millones a la red pública, que no se pudieron hacer por la llegada de la superintendencia. Esas son las cifras grandes que quedan a la fecha”.
¿Creen entonces ustedes que se interrumpió un proceso que apuntaba a que la EPS saliera de su crisis?
“Sí, claro. Además, había voluntad de capitalización, solo estaba pendiente de que la superintendencia la aprobara”.
Uno de los temores de los hospitales es el escenario de una liquidación, teniendo en cuenta lo que ha pasado con otros EPS intervenidas. ¿Hay riesgo de una liquidación?
“El no cumplimiento de los indicadores financieros de Savia es un problema estructural, que se tiene por los altos costos de salud en el departamento, porque la diferencia de la UPC (Unidad de Pago por Capitación) es de aproximadamente $167.000 entre el régimen contributivo y subsidiado, y porque Antioquia tiene altas prevalencias en enfermedades crónicas no transmisibles y cáncer.
En segundo lugar, la crisis que hay por el tema de la reforma y por el incremento en la demanda de servicios y los costos implica un riesgo para cualquier EPS. Yo no veo un escenario de una liquidación, pero lo que no entendemos es por qué Savia, si iba mejorando, la intervinieron. Esperamos que la superintendencia pueda demostrar que con la intervención entrega mejor la EPS”.