Pico y Placa Medellín
viernes
0 y 6
0 y 6
De todos los consejos que he recibido, desde los farmacológicos hasta los “naturales” o las pautas de higiene del sueño, el único que atesoro como infalible y práctico es el yoga Nidra.
Por Adriana Correa Velásquez - adrianacorreav@atajosmentales.com
¿Si tuvieras que dar un único consejo sobre cómo cuidar nuestra salud, qué dirías? - le preguntaron al neurólogo al cierre de la entrevista. Al otro lado, yo pensé en la contrariedad que debió experimentar ese hombre que llevaba décadas estudiando el cerebro y ahora le pedían que sintetizara todo en una frase. Para mi sorpresa, respondió: duerman bien.
Sobre la importancia del sueño se publican semanalmente artículos, notas de prensa, investigaciones y toda suerte de fraseos que refrendan su importancia en nuestra salud. Hace tiempo dejé de leerlas. Sólo incrementaban mi angustia. Quienes somos insomnes o tenemos el sueño frágil, no tenemos esta mala maña por elección, ni ignoramos la trascendencia del descanso. Conocemos de primera mano el profundo impacto que tiene en nuestras vidas no dormir. Sabemos del tormento que sigue a una noche de desvelo. Sentimos cómo el corazón palpita, la atención se desdibuja, la irritabilidad tira, el apetito se dispara, la piel se reseca y la concentración se evapora.
De todos los consejos que he recibido, desde los farmacológicos hasta los “naturales” o las pautas de higiene del sueño, el único que atesoro como infalible y práctico es el yoga Nidra. En contra de esa frase que sembraron en nuestro inconsciente de que una mala noche no puede ser nunca reemplazada o restaurada, el Nidra ha sido para mí, esa especie de pócima que me permite seguir.
El yoga Nidra, también conocido como el “sueño consciente”, es una forma de meditación guiada que se practica mientras estamos en posición de descanso. Aunque su nombre sugiere dormir, en realidad es una técnica en la cual la mente permanece despierta y alerta, mientras que el cuerpo entra en un estado profundo de relajación. Durante la sesión, el guía nos lleva a través de una serie de visualizaciones y afirmaciones para relajar cada parte del cuerpo. Es como si despertáramos un testigo silente, sin juicios ni expectativas. Las sesiones pueden durar desde veinte minutos hasta una hora, dependiendo del tiempo disponible. No hace falta tener entrenamiento previo ni saber meditar. Es gratis.
El artículo titulado “El origen y la relevancia clínica del yoga Nidra”, publicado en abril de 2022 en la Librería Nacional de Medicina, recopila los resultados de más de 23 estudios clínicos. Estas investigaciones revelan que ayuda a reducir la presión arterial, el ritmo cardíaco y la producción de hormonas del estrés, teniendo un impacto positivo en nuestra salud cardiovascular y en el manejo del estrés crónico. También destacan una mejora en la respuesta inmunológica y cambios en la liberación de dopamina y el flujo sanguíneo cerebral, confirmando sus efectos en el sistema nervioso central. No importa si es al despertar para ahuyentar la “resaca” del insomnio, al medio día para reponer energías, o antes de dormir para una noche sin sobresaltos. Cuando termine esta columna, busque una de sus tantas versiones en Google, dele clic y escríbame contándome si no es un prodigio.