Que el futuro del precio del dólar es incierto es algo que se ha dicho hasta la saciedad, pero que en muchas oportunidades parece olvidarse sobre todo en épocas de alta volatilidad, como la que vive el país hoy en día.
Por eso Leonardo Villar, gerente del Banco de la República, le salió al paso a posturas catastróficas que han venido advirtiendo que la tendencia alcista del dólar no se va a moderar fácilmente.
Para Villar, “son muy peligrosas las sensaciones de certeza cuando hay tanta incertidumbre, hay elementos importantes que toca tener en cuenta como el fortalecimiento del dólar frente a todas las monedas del mundo, ya que es una moneda refugio”.
El gerente del Emisor, encargado de proteger la política monetaria del país, dijo que cuando el dólar tocó su máximo histórico, por encima de los $4.600, se estaba generando un ambiente de alta certeza de que la tasa de cambio seguiría subiendo indefinidamente, por lo que insistió que, “esas certezas no existen y hay que tener cuidado con esas predicciones... Eso que muchos vieron como una certeza que hizo que muchos compraran dólares por encima de los $ 4.500, se revirtió”.
Villar se refirió al tema en una conversación con expertos del gestor de inversiones Skandia, donde, además, defendió la postura del Banco de no intervenir en el mercado cambiario con compra o venta de dólares.
“La política del Banco de la República es dejemos que la tasa de cambio flote, porque cuando flota eso lleva consigo el mecanismo de ajuste”, dijo el gerente, y agregó que: “Cuando hay flotación y la tasa de cambio puede subir o puede bajar los agentes económicos deben tener más cuidado en prever el futuro y en no casarse con certezas que no necesariamente son válidas en un mundo de tanta incertidumbre como la actual”.
Justamente hoy el dólar volvió a dispararse producto de otra presión externa, en esta oportunidad se debe al aumento de las tasa de interés del Banco Central Europeo. Se cotizó en promedio en $4.410.