Funcionarios de la Reserva Federal señalaron que las tasas de interés llegarían a 4% en diciembre y se mantendrían altas hasta 2023, lo que reflejaría una lucha más dura contra la inflación.
Así, el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés) aumentaría las tasas en 75 puntos básicos, cuando los responsables de política monetaria anuncien su decisión el próximo miércoles.
“Los funcionarios de la Fed han dejado muy claro que no ralentizarán el ritmo de las alzas de tasas hasta que vean evidencia convincente de que la presión inflacionaria subyacente se está relajando de manera secuencial. Estos datos significan que la posibilidad de un aumento de 50 puntos básicos (pb) la próxima semana se ha ido. Pero la probabilidad del 20% de un aumento de 100 puntos básicos ahora parece exagerada”, afirmó a medios internacionales Ian Shepherdson, economista jefe de Pantheon Macroeconomics.
Por su parte, el presidente Jerome Powell dijo que la Fed está firmemente comprometida con hacer que la inflación vuelva al objetivo del 2% del banco central, y no detendrá su lucha prematuramente frente a datos económicos más débiles. El argumento de una alza más agresiva ha sido solidificado por el informe del índice de precios al consumidor del pasado martes, que mostró que las medidas de inflación subyacente aumentaron más de lo esperado.
“Esperamos que la Fed continúe subiendo hasta que bajen las cifras de inflación observadas, con la publicación del IPC de agosto agregando una urgencia sustancial a la tarea de la Fed”, dijo Robert Dent, economista sénior para Estados Unidos en Nomura Securities International Inc.
Asimismo, el Banco Mundial (BM) consideró ayer que los responsables de políticas deberían implementar medidas que generen inversión, que ayudarían también a bajar los precios, en vez de apostarlo todo a que los bancos centrales suban los tipos de interés para controlar la inflación.
“Para lograr bajas tasas de inflación, estabilidad de la moneda y un crecimiento más rápido, los responsables de políticas podrían cambiar su enfoque de reducir el consumo a impulsar la producción”, apuntó en un comunicado el presidente del BM, David Malpass.
Y recomendó implementar políticas “que generen inversiones adicionales” y mejoren la productividad y la asignación de capital, “que son fundamentales para el crecimiento y la reducción de la pobreza”.