Así como en 2011 el gobierno decidió acabar con una entidad con poca credibilidad y problemas institucionales como el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), algo similar ha debido hacerse con la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian).
Así lo expuso el presidente de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif), Sergio Clavijo Vergara, ayer, durante un foro macroeconómico dictado en el hotel Intercontinental de Medellín.
“Infortunadamente lo que se decidió fue edificar sobre lo que hay allí, y conocemos voces de expertos que hablan de los serios desafíos que tiene la Dian en la parte tecnológica, así como en lo institucional, en la contratación y parte del enemigo está allá, adentro”, afirmó el dirigente.
Esta apreciación se produce dos semanas después de que se presentara el plan de modernización con el que la Dian pretende aumentar el recaudo tributario, combatir la evasión y hacer más simple el cumplimiento de estas obligaciones, en el que se invertirán 500 millones de dólares (ver Paréntesis).
Clavijo también llamó la atención en el hecho de que la reforma tributaria aprobada en diciembre va a disminuir el recaudo (a cargo de las empresas), lo que pondría en riesgo el grado de inversión.
Recordó que a mediados de febrero la firma evaluadora Moody’s alertó sobre el escalamiento de la deuda de Colombia, señalando que la meta de recaudo de la reforma bajó de 14 billones a 7 billones de pesos (ver gráfico).
Transformar o liquidar
Para el exdirector de la Dian y consultor, Horacio Ayala, la liquidación de la entidad no es un opción viable. “Si políticamente se crea un nuevo ente tributario, pero más o menos con las mismas características de la actual, influencias políticas y falta de técnica, daría lo mismo. Aquí, de lo que se trata, es de criterio y de decidir que esa es una entidad totalmente apolítica y con una verdadera carrera administrativa, desde la cabeza”.
Pero, ¿en qué se deben invertir los recursos anunciados para la transformación de la Dian? Ayala respondió que “será muy importante dotar a la entidad de mejor tecnología, que no es hoy su fuerte. El problema es de enfoque y el país sufre de eso, pues cada gobierno trae sus funcionarios y eso trunca las carreras administrativas especializadas en entes eminentemente técnicos como este”.
El exdirector de la Dian señaló que en el país la evasión tributaria comienza en la legislación, la cual calificó como confusa, llena de excepciones, con multiplicidad de requisitos -muchos de ellos gaseosos- que dificultan la gestión porque toda la información se resume en unas pocas cifras de un formulario.
Para el decano de la Escuela de Economía de Eafit, César Tamayo, acabar con la Dian sería una alternativa nuclear. “Ese es un pensamiento provocativo, pero no es la mejor opción. Creo que el camino es aprovechar el capital humano bueno que hay en la entidad y queda algo de capital institucional, por lo que reformarla es buena alternativa”.
El académico reconoció que ejecutar una transformación de este tipo es difícil, pero será clave conocer las necesidades del país en materia tributaria y de aduanas. “Ese es un proceso costoso, pues se requiere duplicar la planta de personal de la Dian y tecnificarla. Esto podría tener el apoyo de organismos como el Banco Mundial o el Banco Interamericano de Desarrollo (BID)”.
Desde la dirección del Centro de Investigación Económica y Social Fedesarrollo, Luis Fernando Mejía, se declaró partidario de esperar los resultados de la Ley de Financiamiento o reforma tributaria aprobada en diciembre, para definir el futuro de la Dian.
Y, ¿el estatuto tributario?
Pero mientras las apuestas se inclinan por la creación de una nueva institución tributaria y aduanera o la transformación de la Dian, hay voces que abogan por modernizar el Estatuto Tributario.
“Sin lugar a dudas esto es más importante, no se necesita pensar mucho, la esencia del sistema no son las instituciones que controlan, es la Ley en definitiva que facilita tanto al Estado como a los contribuyentes la presentación de las declaraciones o el cumplimiento de los deberes”, explicó Julio César Leal Duque, experto en temas tributarios.
También manifestó que la insistencia en seguir gastando sin pensar en los contribuyentes no es nueva, y que esto se convirtió en moda.
“Llevamos cuatro reformas tributarias metiéndole plata y gente a la Dian y aumentando las tasas de tributación. Pero, la gente no sabe si las cifras de recaudo corresponden a la gestión de la Dian o al incremento en las tarifas”, concluyó Leal .