En la víspera de la final de Eurovisión, la decisión de los organizadores de impedir que el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, transmita un mensaje de video durante el concurso suscitó el viernes numerosas críticas en el Reino Unido, país anfitrión.
“Los valores y libertades por los que luchan el presidente Zelenski y el pueblo ucraniano no son políticos, sino fundamentales”, declaró un portavoz del primer ministro, Rishi Sunak, afirmando que el gobierno británico está “decepcionado” por esta decisión.
El jueves por la noche, la Unión Europea de Radiodifusión (UER), que organiza el festival de la canción, anunció que había rechazado una petición del presidente ucraniano para participar con un mensaje de vídeo durante la final.
“Uno de los pilares del concurso es el carácter apolítico del evento. Este principio prohíbe declaraciones políticas o relacionadas durante la competición”, dijo la UER en un comunicado.
“La petición de Zelenski de dirigirse al público de Eurovisión, aunque hecha con loables intenciones, lamentablemente no puede ser aceptada, ya que vulneraría las reglas del evento”, añadió.