Miles de venezolanos han protestado en varias ciudades del país desde que el Consejo Nacional Electoral (CNE), de línea oficialista, le dio la victoria a Maduro.
Esas manifestaciones han dejado al menos 12 muertos, decenas de heridos y unos 750 detenidos, incluidos dirigentes políticos acusados de terrorismo.
La oposición y gran parte de la comunidad internacional han cuestionado los resultados emitidos por el CNE, que le dieron la reelección a Maduro frente a su mayor rival, Edmundo González.
Del mismo modo, el G7, un grupo integrado por Estados Unidos, Japón, Alemania, Reino Unido, Francia, Italia y Canadá, le exigieron a Venezuela la publicación inmediata y detallada de los resultados electorales.
“Los informes de observadores nacionales e internacionales independientes han planteado serias preocupaciones sobre los resultados anunciados de las elecciones”, indicaron los ministros de Relaciones Exteriores de estos países.
El presidente Nicolás Maduro aseguró este miércoles que presentará el 100% de las actas “para acreditar su reelección”.
“Muy pronto se van a enterar porque Dios está con nosotros y las pruebas ya aparecieron”, dijo Maduro a periodistas en la sede del Tribunal Supremo de Justicia.
Además, dijo que está dispuesto a resolver las dudas e interrogantes que surgieron a raíz de los resultados presentados por Elvis Amoroso, presidente del Consejo Nacional Electoral (CNE) de Venezuela.
Después de varios días en silencio, el presidente Gustavo Petro por fin habló y se refirió a la situación vive el país hermano. En un comunicado publicado en su cuenta de X (antes Twitter), le dijo al Gobierno venezolano que hagan un proceso transparente para que no genere polarización.
“Invito al gobierno venezolano a permitir que las elecciones terminen en paz, permitiendo un escrutinio transparente con conteo de votos, actas y con veeduría de todas las fuerzas políticas de su país y veeduría internacional profesional”, solicitó el mandatario colombiano.
Las relaciones diplomáticas entre Venezuela y siete países están rotas. Uno de los casos más sonados es el de Perú, quienes les dieron 72 horas a los diplomáticos venezolanos para abandonen el país.