El daño está hecho, pero aún buscan una salida para evitar un golpe mayor. En efecto, la inteligencia de Estados Unidos tiene serias preocupaciones sobre la viabilidad de una próxima contraofensiva ucraniana contra las fuerzas invasoras de Rusia debido a problemas con el entrenamiento y los suministros.
Al menos así quedó consignado en un documento divulgado este martes por The Washington Post, que hace parte de un lote de material altamente confidencial y cuya filtración y difusión en la web derivó en una investigación criminal. Incluso, el Pentágono dijo que esa fuga de secretos representa un riesgo “muy grave” para la seguridad nacional.
Se espera que Ucrania lance un contraataque contra tropas rusas en la zona este del país en pocas semanas, pero el documento dejó al descubierto una serie de falencias que terminarían beneficiando a las tropas de Vladimir Putin.
“Las persistentes deficiencias ucranianas en el entrenamiento y el suministro de municiones probablemente dificultarán el progreso y exacerbarán las bajas durante la ofensiva”, según publicó el rotativo estadounidense.
Además, en otro documento filtrado se indicó que el presidente de Egipto, Abdel Fattah al-Sisi, ordenó la producción de 40.000 cohetes para enviarlos a Rusia y les dijo a los funcionarios que lo mantuvieran en secreto para “evitar problemas con Occidente”.
Sin embargo, y con la polémica subiendo de tono, Washington rechazó el contenido de los informes filtrados.
“No tenemos indicios de que se haya ejecutado ningún plan de este tipo”, advirtió un alto funcionario estadounidense.
“Egipto es un socio cercano y estamos comprometidos regularmente con su liderazgo en una serie de temas regionales y globales”, acotó el funcionario.
Todo esto se da justo cuando hay una dura polémica por la vulnerabilidad de la inteligencia gringa luego de que docenas de fotografías de documentos comenzaron a circular por las plataformas en línea de Twitter, Telegram, Discord y otros sitios en los últimos días, aunque es posible que algunas se hayan movido por internet durante semanas, si no meses, antes de que comenzaran a recibir atención de los medios.
Además de información sobre Ucrania, los documentos también incluyen análisis confidenciales de los aliados de Estados Unidos, a quienes los funcionarios estadounidenses ahora buscan tranquilizar después de traspasarse la brecha de seguridad.
¿Qué más se filtró?
De acuerdo con las revelaciones hechas en línea, hay informes que también proporcionan información sobre el estado del conflicto a principios de marzo, incluidas las bajas rusas y ucranianas, mientras que otros detallan las situaciones en frentes específicos, como la ciudad de Bakhmut, uno de los principales campos de batalla y que paramilitares de Putin ya reclaman como suya; eso sí, Volodímir Zelenski niega la pérdida.
Otro más proporciona información sobre las defensas aéreas de Ucrania, que han sido clave para contrarrestar los ataques con misiles y aviones no tripulados rusos, mientras que uno de ellos muestra detalles sobre los esfuerzos internacionales para desarrollar las fuerzas militares de Kiev.
También hay documentos que no están relacionados con Ucrania. Algunos, por ejemplo, apuntan a la vigilancia estadounidense de sus aliados, como uno que indica que los líderes de la agencia de inteligencia israelí conocida como Mossad abogaron por protestas internas contra el controvertido plan de reforma judicial de Benjamín Netanyahu que habría dado a los legisladores el control sobre la Corte Suprema.