La muerte de Antonio Macías Montaño, un joven colombo-israelí de 28 años, fue confirmada este viernes 13 de octubre. El joven había sido dado por desparecido junto a su novia Ivonne Rubio, de 26 años, también de origen colombiano, y de quien se confirmó su muerte hace dos días después de ser atacados por el grupo palestino Hamás. Su cuerpo fue sepultado este jueves en Jerusalen.
Aunque aún se desconoce las circunstancias en las que murió, luego de que varias de las víctimas fueran secuestradas, torturadas, o simplemente asesinadas a sangre fría, por esta estructura. Lo último que se supo de él y su pareja, es que se encontraban celebrando su aniversario en el concierto por la paz, que se llevo a cabo ese día, a cinco kilómetros de la Franja de Gaza, y alcanzaron a refugiarse cerca a un búnker.
Macías Montaño era padre de Manuela, una niña de 6 años, que estaba criando junto a Ivonne, quien también era madre de Aviel, un niño de cuatro años. La pareja llevaba tres años juntos y se habían conocido en Israel, y desde entonces habían tomado la decisión de formar una familia.
El joven se dedicaba a la barbería y peluquería. Su familia llevaba más de tres décadas radicada en ese país; por eso contaba con la doble nacionalidad.
Su tía, Sandra Paola Montaño fue la persona que confirmó a Noticias Caracol que el Ejército israelí se contactó con ellos para notificarles sobre la muerte de Antonio. Además de relatar que algunos amigos de la pareja colombiana confirmaron que si habían alcanzado a llegar hasta un búnker, como le había dicho Ivonne a su padre.
“Papi estamos en guerra’. Yo no entendí. Me dijo: ‘Voy a buscar un búnker’. Y se acabó toda la conversación”, había señalado Julio Rubio, padre de la joven asesinada a Caracol Radio.
Momentos de angustia que fueron confirmados por la familia del colombo-israelí, a través de los testimonios de algunos amigos de la pareja, que se enteraron que sí habían alcanzado a ingresar hasta esa estructura para protegerse de las balas, pero Hamás llegó hasta la zona donde se estaban escondiendo, “les tiró una granada, mataron las primeras personas que estaban en el búnker, entraron después, quemaron hasta donde alcanzaron con el arma que tenían y tanto Antonio como otros amigos alcanzaron a salir corriendo, pero los cogieron a tiros”.
Álex Macías, primo de Antonio, compartió también con Semana, algunos de los minutos de horror que vivió el joven de 18 años.
“En una primera llamada, le dijeron a mi tía que estaban en guerra. Después, Antonio la volvió a llamar, y le dice: ‘Mamá, están acá. Es una masacre, es una guerra total’. Lo último que supe de ellos es que iban con un amigo, quien le contó a mi tía que estaban masacrando gente y que ellos se refugiaron en un búnker”, indicó inicialmente.
El hombre también le dijo a este medio, que la madre de Antonio después de enterarse que su hijo estaba entre las personas víctimas del ataque de Hamás, prefería lidiar con la noticia de que este había muerto y no que lo tenían secuestrado.
“Como dijo mi tía: ‘Yo prefiero saber las cosas. Saber que acabaron con su vida y que no haya sufrido más’, eso fue lo que me comentó mi tía textualmente”, agregó el primo del colombiano asesinado.
Macías y Rubio se convierten en dos de las más de 600 personas que murieron ese día, tras la masacre. Muchas de las víctimas eran extranjeros y turistas.