Allá están los restaurantes, los cines, los videojuegos y hasta los conciertos. Quienes estudian el tema, quienes administran centros comerciales, saben que la apuesta es por lograr entretener a sus visitantes.
El periodista Richard Green, escribió en un artículo del año pasado en la revista Forbes, que la gran preocupación de los propietarios de centros comerciales debería ser, cómo lograr que los más jóvenes, quienes serán el público objetivo del comercio, gasten lo mismo que sus padres.
Llevarlos a los centros comerciales a entretenerse es, en parte, uno de los métodos para lograr tenerlos allí.
En Colombia están en pleno apogeo y en Medellín hay centros comerciales y malls en ebullición, en donde la oferta de ocio es la que manda.
El auge se vive también en otras ciudades como Sincelejo o Villavicencio, como lo comprueban los proyectos del Grupo Éxito con su marca Viva, que también tiene presencia en Medellín.
Más que compras
En Premium Plaza es común que haya conciertos, en Unicentro hay programación cultural, en Oviedo hay feria de gatos, en Sandiego crecen bonsáis cada Feria de las Flores y Santafé ha tenido desde piscinas gigantes de bolas hasta laberintos.
“Entretener no es solo pensar en maquinitas o salas de cine, también en el ocio creativo, en la contemplación que, a su vez, pone a circular gente por los corredores de los centros comerciales”, opina el administrador de empresas Gerardo Ochoa.
Enfatiza, además, en la importancia de la buena mezcla. “Marcas, entretenimiento, novedad, comodidad. Todos son elementos que debe tener presente quien gerencia un centro comercial, porque de lo contrario podrá ver afectada la cantidad de gente que lo visita, que también deben comprar, eso es lo ideal”.