Por estos días los candidatos son más amables y cálidos de lo normal. Y no es para menos, falta menos de un mes para que solo uno se consagre como el nuevo alcalde de Medellín hasta 2023.
Son generosos, saludadores y escuchan a cada persona que se les acerca, o al menos lo aparentan. Cuando de buscar votos se trata, el candidato se instala en una posición sumisa y hasta humilde, porque sabe que de la opinión de los ciudadanos sobre él, depende que el voto sea suyo o no.
Detrás de la estrategia para conquistar al elector, los aspirantes hacen promesas, algunas salidas de lo común y con poco sustento. EL COLOMBIANO hizo una revisión de los programas de gobierno de ocho candidatos inscritos en la plataforma Candidatos Transparentes, seleccionó los proyectos más llamativos y constató con expertos en cada materia, que tan posible es su cumplimiento. (Ver recuadros).
¿Propuestas o manifiestos?
Para Alfredo Restrepo, docente de Ciencia Política de la Universidad de Medellín, no siempre hay coincidencia entre las propuestas de campaña y los planes de desarrollo cuando llegan al poder. “En campaña la intención es seducir a los ciudadanos. Es un juego político ante todo, necesitan llamar la atención y por eso prometen, prometen y prometen”.
De hecho, algunos programas de gobierno parecen un canto a la bandera. Están cargados de lírica y las propuestas son presentadas con superficialidad. Varios expresan visiones generales del país, de valores y parecen manifiestos.
Restrepo explica que en el caso de Medellín, como hay tantos candidatos, deberían de recurrir a ideas novedosas. “Los candidatos tienden a replicar en sus campañas electorales los contextos internacionales. En política cualquier voto es decisivo, no pueden desperdiciar ningún voto porque el cargo público es el objetivo máximo”.
En Medellín hay continuidad
El analista resaltó que muchas de las propuestas de campaña se vuelven irrealizables por tiempo (cuatro años de mandato) y por falta de recursos.
“Algo característico de la política colombiana es la personalización del candidato. Quiere pasar a la gloria y magnificarse con grandes obras en su periodo”, dijo Restrepo.
A pesar de ello, Medellín ha sido ejemplo en Colombia de como los alcaldes han continuado obras de su antecesor. Propuestas ambiciosas o populismo por un voto, una línea delgada por detectar.