El Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Agricultura, anunció un acuerdo parar comprarle tierras al gremio ganadero en el país y según el presidente Gustavo Petro la Nación podría comprar hasta 3 millones de hectáreas en las que invertiría 60 billones de pesos.
Ese acuerdo –que está pendiente por firmarse– se logró este jueves entre el Gobierno Petro y la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán), que definieron un camino para acordar la compra de las tierras que la Nación entregará en su plan de “democratización” del campo colombiano.
Ante las abultadas cifras de hectáreas que se comprarían y la millonaria cifra que invertirá el Gobierno ha surgido la inquietud sobre quiénes serán los que se beneficiarán de este ambicioso plan con el que el presidente Petro dice que quiere cumplir con el punto 1 del Acuerdo de Paz con las Farc.
La respuesta se la dio a EL COLOMBIANO el director de la Agencia Nacional de Tierras (ANT), Gerardo Vega, quien fue designado junto a la ministra de Agricultura, Cecilia López, para emprender esta labor de adquirir tierras y posteriormente entregarlas en los próximos cuatro años.
Vega aseguró que el Gobierno se asegurará de que quienes reciban esos 3 millones de hectáreas de tierras que se comprarán sean familias indígenas, campesinas y afros que no tienen tierra. Además, agregó que se está haciendo la formalización de 7 millones de hectáreas donde viven personas que no tienen título del lugar donde viven.
“Para el presidente (Petro) este es uno de sus asuntos principales para el logro de paz y para sacar de la pobreza a las personas en el campo. Esto es algo que se firmó en el Acuerdo de Paz y que en los últimos 50 años no hemos logrado una reforma agraria”, aseguró el director de la ANT.
Con esta iniciativa, el jefe de Estado pretende cumplir con la promesa que hizo durante la pasada contienda presidencial de “democratizar” las tierras, tema que en su momento desató polémica porque fue relacionado con expropiación.
De acuerdo al Gobierno, la idea del mandatario con la “democratización” se centra en una transacción en la que el Estado comprará propiedades a precio comercial para luego venderlas a precios más bajos a comunidades campesinas.