La moción de censura es un mecanismo de control político que existe desde que se creó la Constitución de 1991. Desde su creación se ha propuesto casi 40 veces; sin embargo, en ninguna ocasión algún funcionario ha sido separado de su cargo por esta votación.
Las mociones de censura han aumentado sustancialmente en los últimos años; entre los más relevantes se encuentra el expresidente Álvaro Uribe, quien en sus dos periodos de mandato tuvo 10 mociones de censura contra sus ministros. El siguiente es el expresidente Iván Duque, que en solo un periodo de mandato igualó esta cantidad.
La moción de censura está contemplada en el numeral 9 del artículo 135 de la Constitución Política. Allí se lee que esta se puede aplicar sobre ministros, superintendentes y directores de departamentos administrativos por parte del Senado y Cámara de Representantes.
El recurso puede solicitarse por dos razones: la primera, por asuntos relacionados con funciones propias del cargo, y la segunda, por desatención a los requerimientos y citaciones del Congreso.
El paso a seguir, luego de que se presenta una moción de censura, es que se cite a un debate previo, en el que el funcionario explique el porqué de los temas en los que se le pretende censurar y, según el articulado, máximo diez días después deberá haber una votación en la que se decide si estos argumentos son suficientes y el funcionario puede seguir en su cargo o si, por el contrario, deberá renunciar a su cargo y salir del Gobierno.
La aprobación requerirá el voto afirmativo de la mitad más uno de los integrantes de la Cámara que la haya propuesto. Una vez aprobada, el funcionario quedará separado de su cargo.
Es importante aclarar qué si la moción de censura llega a ser rechazada, no podrá presentarse otra sobre el mismo tema, a menos que la motiven hechos nuevos.
El propósito este requerimiento es, básicamente, limitar el poder presidencial y establecer un control político. Además de lograr que se realice una rendición de cuentas del Ejecutivo.
Hasta el momento, aunque ningún funcionario haya salido de su cartera por este mecanismo, esto se debe en buena medida a que los presidentes siempre han contado con coaliciones mayoritarias en el Congreso.
Sin embargo, solo con las citaciones de los diferentes ministros se pone en discusión y evidencia los problemas de la gestión y de las políticas públicas en el Ejecutivo. Un ejemplo de ello sucedió cuando los ministros Guillermo Botero, Karen Abudinen, Fernando Londoño, del Gobierno Duque, renunciaran antes de que se realizara el debate.
En esa misma línea, Juan Carlos Rodríguez-Raga, docente y codirector del Observatorio de Democracia de la Universidad de los Andes, señaló para el diario La República que “sería impreciso afirmar que la moción de censura no funciona, hay que contar con los efectos indirectos que ha tenido, concretamente en lo que se llama “anticipación estratégica”, que significa que el gobierno prefiere no incurrir en el costo político de que una censura funcione y optan por reemplazar al ministro antes de que eso ocurra. Así sucedió en los casos de Néstor Humberto Martínez y Guillermo Botero”.
Actualmente, el Gobierno de Gustavo Petro cuenta con 4 mociones de censura contra sus ministros en solo 9 meses de mandato, ello equivaldría a una moción cada dos meses. Es decir, si continuara de esta manera, al finalizar su periodo presidencial, Petro contaría con aproximadamente 21 mociones de censura, cifra que sería el doble que su predecesor Iván Duque.