x

Pico y Placa Medellín

viernes

0 y 6 

0 y 6

Pico y Placa Medellín

jueves

1 y 7 

1 y 7

Pico y Placa Medellín

miercoles

5 y 9 

5 y 9

Pico y Placa Medellín

martes

2 y 8  

2 y 8

Pico y Placa Medellín

domingo

no

no

Pico y Placa Medellín

sabado

no

no

Pico y Placa Medellín

lunes

3 y 4  

3 y 4

language COL arrow_drop_down

Petro le apuesta a que EE. UU. levante sanciones contra Venezuela con cumbre en Bogotá: ¿Qué hay en juego?

La cumbre es el próximo martes y están confirmados delegados de 15 países que abogan por presionar a Maduro para que permita el regreso de la democracia. Oposición pide condiciones. Biden está informado.

  • El último encuentro entre Petro y Maduro fue en Venezuela el pasado 23 de marzo. FOTO CORTESÍA
    El último encuentro entre Petro y Maduro fue en Venezuela el pasado 23 de marzo. FOTO CORTESÍA
Levantar sanciones a Venezuela: meta de Petro con cita en Bogotá
19 de abril de 2023
bookmark

Las cuatro reuniones que en cuatro meses han sostenido en Venezuela el presidente Gustavo Petro y Nicolás Maduro –secundados por las visitas de su canciller, Álvaro Leyva, y hasta de la primera Dama, Verónica Alcocer– han tenido como foco un mismo propósito que se materializará el próximo martes en Bogotá: una cumbre internacional para descongelar los diálogos entre el chavismo y la oposición. Detrás de ese rol de mediador hay múltiples intereses y pretensiones en juego.

La cita del próximo 25 de abril tendrá delegados de 15 países, buscarán que el régimen y la oposición limen asperezas, superen las diferencias y reanuden las negociaciones por la democracia que se paralizaron en México en noviembre pasado.

De fondo, la gran pretensión de Petro –como ha quedado en evidencia con cada movimiento diplomático– es que se levanten las sanciones económicas y financieras que desde 2015 Estados Unidos impuso sobre Venezuela. Aunque el castigo ha asfixiado al régimen y puso contra las cuerdas a su economía, no ha sido suficiente para que Maduro dé un paso al costado.

El otro propósito, encadenado al levantamiento de sanciones, es que en Venezuela se celebren elecciones transparentes y con veeduría internacional en 2024.

Sin embargo, más allá del aparente gesto altruista por atender la crisis política y social de Venezuela, la cumbre le serviría al presidente Petro como plataforma para hacer realidad uno de los anhelos que se trazó desde el 7 de agosto: catapultarse como un líder regional y reforzar la ofensiva diplomática en defensa de Venezuela.

El tema es clave para el Jefe de Estado colombiano. No de otra manera se explica por qué –aun cuando son tan delicados y diversos los temas que podrían tratarse sobre la relación entre Colombia y Estados Unidos–, Petro decidió incluir a Venezuela en el decisivo encuentro que sostendrá este jueves con el presidente Joe Biden en la Casa Blanca.

La petición con la que arriba el Jefe de Estado a la Casa Blanca sobre este tema es concreta: que se levanten las sanciones internacionales de corte económico y social que pesan desde hace casi una década contra Venezuela –a las que Maduro les atribuye la crisis– y que, a partir de allí, comience a desescalar la tensión entre la oposición y el régimen. Lo anterior, con miras también a las elecciones presidenciales en Venezuela en 2024.

“Esta cumbre de cancilleres de gobiernos europeos, de Estados Unidos y de países de América Latina, es en pos de destrabar las negociaciones que realiza Venezuela, Estados Unidos, México y Noruega. El objetivo: que no haya sanciones y que haya mucha más democracia. Más democracia, cero sanciones, es el objetivo de la conferencia en Bogotá”, explicó el mandatario colombiano.

De hecho, aunque el propio Maduro reconoció los esfuerzos de Colombia al idear la cumbre, advirtió que la única salida para que avance el diálogo político es que cese “la recurrente agresión externa, las ilegales sanciones y los bloqueos económicos y financieros”.

En otras palabras, el presidente venezolano condicionó el éxito de las negociaciones en México –con las que la oposición busca también unas elecciones presidenciales transparentes en 2024–, al “levantamiento definitivo” de las sanciones.

Los intereses que hay detrás

La cumbre internacional ideada por Petro abarca varios frentes y se enmarca en una estratégica triada. No solo contribuiría a los esfuerzos comerciales que se han puesto en marcha para reactivar la economía entre Colombia y Venezuela –sin duda un gana-gana para ambos países–, sino que le daría réditos a Petro con Maduro y le permitiría atender asuntos que van desde la migración irregular hasta la lucha contra el narcotráfico y su paz total.

“Colombia gana prestigio regional y Petro necesita legitimarse como un líder regional. Ha lanzado algunos proyectos en la Comunidad Andina, ha hablado del Pacto Amazónico, pero esto le permitiría concretar su liderazgo”, explicó el profesor Mauricio Jaramillo-Jassir, de la Facultad de Estudios Internacionales, Políticos y Urbanos de la Universidad del Rosario.

En el frente económico, el embajador de Colombia en Caracas, Armando Benedetti, declaró que, más allá de la alineación ideológica que ha permitido los acercamientos entre Petro y Maduro, la estabilización de la economía venezolana favorecería el comercio bilateral.

Con cifras en mano, aseguró que entre 2007 y 2008 las exportaciones de Colombia a Venezuela superaron los 11.000 millones de dólares (ver infografía), una cifra que ha caído estrepitosamente en los últimos años y que comienza a reactivarse con medidas como la reapertura de la frontera, los acuerdos de inversión y la habilitación del transporte de carga.

Frente a las sanciones de Estados Unidos contra Venezuela, el diplomático reclamó que son medidas que “fregaron al Estado” y reventaron su economía a través de medidas como las restricciones a la exportación de petróleo. Así, alertó, se acabó con el 75 % del Producto Interno Bruto (PIB) del vecino país.

No obstante, en frentes como la seguridad y lucha contra el narcotráfico también habría ganancia. Apenas el lunes, Petro celebró la captura en Venezuela de un capo de la droga colombiano: “Funciona la colaboración colombo/venezolana en la lucha contra el narcotráfico”, destacó Petro.

La propia oposición en Colombia ve con buenos ojos la cumbre. El senador Manuel Virgüez Piraquive, del partido MIRA y quien hace parte de la Comisión Segunda –encargada, entre otras, de asuntos internacionales– destacó que la “reactivación de las relaciones comerciales, no sólo con Venezuela, sino con diferentes países, permitirá obtener beneficios de carácter económico y social en pro del desarrollo sostenible de nuestro país, así como de los colombianos en el exterior”.

Elecciones libres, el otro foco

El levantamiento de las sanciones contra Venezuela está aunado a otra de las pretensiones del gobierno colombiano: unas elecciones legítimas en el vecino. Desde Washington, el propio canciller Álvaro Leyva admitió que el objetivo es acordar “las garantías para que haya unas elecciones presidenciales limpias y libres en iguales circunstancias”. A ello se suma la tarea de armonizar las reglas del juego “para que el resultado pueda ser garantizado por la comunidad internacional”.

La pretensión tiene como telón de fondo una reciente amenaza de Maduro, quien aseguró la semana pasada que no hay certeza si habrá elecciones presidenciales este año o el próximo. “Guárdenme ese secreto”, manifestó, acrecentando las dudas por unos comicios adelantados para evitar que la oposición se siga organizando y proyecte un candidato fuerte.

La advertencia de Maduro tiene un dejo de chantaje, pues las pretensiones desde Miraflores son que se levanten las sanciones para que se restablezca el diálogo y haya unas elecciones libres en 2024, mientras que para Estados Unidos la ecuación es al contrario: reanudación de las negociaciones y unos comicios transparentes como muestra de buena fe para comenzar a desescalar el bloqueo financiero.

De por medio en los diálogos está, inclusive, un desembolso de alrededor de 3.000 millones de dólares que hoy están bloqueados en el extranjero y que podrían ser liberados para reforzar programas sociales en Venezuela.

“Maduro está buscando cualquier argumento para dañar las elecciones. Por eso, celebramos este esfuerzo del presidente Petro, buscando que todo salga bien. Somos optimistas y queremos que los venezolanos podamos elegir libremente. La iniciativa de Petro ayuda a que la región sea parte de la solución y abre la puerta a que en los diálogos esté Chile, Brasil, Argentina o Ecuador”, indicó a Blu Radio el exdiputado Stalin González, dirigente del partido Un Nuevo Tiempo.

González hace parte de la delegación que este sábado se reunirá con Petro, quien resolvió volver de Estados Unidos antes de lo previsto y, concluido el diálogo con Biden, atenderá a la oposición como antesala de la cumbre. La cita será con una delegación de la denominada Plataforma Unitaria, que congrega a los más partidos más importantes que hacen frente al régimen.

De esa delegación que arribará a Colombia harían parte Gerardo Blyde, coordinador de la oposición en los diálogos en México; Tomás Guanipa, del movimiento Primero Justicia; la diputada Mariela Magallanes, del partido La Causa R; el exrector del CNE (Consejo Nacional Electoral) Luis Emilio Rondón, y el exdiputado Stalin González, dirigente del partido Un Nuevo Tiempo.

“Es un hecho que ni el gobierno de Maduro pudo acabar a la oposición (aun teniendo todo el poder que tenía), ni la oposición pudo sacar a Maduro. Por ello buscamos una salida que sea integral”, agregó González, que no se atrevió a afirmar que Petro actúe con imparcialidad dada su simpatía con Maduro, pero valoró que el mandatario colombiano “ha demostrado voluntad de ayudar”.

Aunque son varios los frentes en los que Colombia podría sacar provecho si se supera la crisis en Venezuela, lo cierto –a la luz de los hechos y de las declaraciones de Maduro– es que todo estará condicionado a que se haga su voluntad y que primero se levanten las sanciones de Estados Unidos. De ello dependerá el éxito de la cumbre internacional en Bogotá para evitar que no sea otro saludo a la bandera.

Está por verse si Petro podrá no solo convencer a Biden, sino que acordar una fecha cercana para que comiencen a quitarse las sanciones. El escenario no es alentador: la justicia estadounidense mantiene la recompensa de 15 millones de dólares por la captura de Maduro por narcoterrorismo, mientras que hace menos de 15 días la Corte Penal Internacional concluyó que el mandatario es responsable de un “ataque sistemático contra la población civil”.

Infográfico

“Ya me dijeron oficialmente que sí nos van a vender el 100% de Monómeros”: Benedetti

El embajador de Colombia en Venezuela, Armando Benedetti, advirtió que el levantamiento de las sanciones al país de Nicolás Maduro debe ser prioritario para garantizar la subsistencia de su pueblo y, de paso, de gran parte del colombiano.

El diplomático aseguró que en los 8 departamentos con los que Colombia tiene frontera con Venezuela se disparó la pobreza, por lo que la normalización de la relación económica desde Estados Unidos tendrá una repercusión positiva sobre los intereses nacionales.

Y reveló que Venezuela ya notificó oficialmente que le venderá a Colombia el 100 por ciento de Monómeros.

¿Se van a levantar las sanciones a Venezuela?

“Esto tiene altas probabilidades, debido a que esto no es solo una iniciativa del presidente Petro, sino que tiene apoyo del presidente Biden, quien nos ha dejado mudos debido a que ha ido mucho más allá que nosotros. Buena parte de todo es que Estados Unidos está permitiendo el avance”.

¿Washington daría su brazo a torcer?

“Es que Venezuela recibía 60 mil millones de dólares al año por venta de petróleo, lo que quiere decir que el 75 por ciento de su producto interno bruto se lo reventaron; antes tenía 360 mil millones de dólares en su presupuesto y ahora tiene 60 mil millones, pese a que hace dos años no llegaban ni a mil. La inflación llegó a estar 30 mil por ciento mensual, ahora bajó a 3 mil por ciento mensual. Lo que quiero decir es que hay un tipo de realidad que puede acabar al país”.

La oposición dice que la Casa Blanca no dará ese paso...

“Es que es la única forma de recuperar la economía. Pero nosotros hacemos esto no por Maduro, sino por los pueblos colombianos y venezolanos. Aquí en Venezuela dejaron tirados a más de 4 millones de colombianos sin absolutamente nada, sin cédula o sin pasaporte. Además, de los 8 departamentos colombianos que están en la frontera, en 6 aumentó la pobreza en un 20 por ciento y en los otros dos en un 65 por ciento. Aquí nos acercamos no por ideología, sino por los derechos humanos. Esto es para salvar un pueblo”.

El martes, en la cumbre, ¿van a anunciar ese levantamiento?

“No creo que se pueda llegar hasta allá. Pero este tema se va a hablar con Biden porque es algo importante. De la cita del martes es posible que salgan algunos marcos o líneas rojas de lo que se puede o no hacer. Lo que pasa es que la discusión de las sanciones es lo que se va a discutir en Bogotá y en México se seguirá hablando de lo relacionado con democracia y garantías electorales y judiciales”.

Se ha dicho que para levantar esas sanciones sería necesario que Maduro dé un paso al costado, ¿lo ve viable?

“Lo que creo es que si no se involucra a Venezuela en todo esto pues hacer algo es imposible. Lo que pasa es que si se va a abordar ese tema se tiene que contar con Venezuela para hablarlo. Además, oposición y gobierno tienen que entender que la elección que se haga debe estar revestida de legitimidad para que no haya un caos”.

¿Maduro estaría dispuesto a dar el paso al costado?

“Yo no lo he hablado con él, pero sí le he escuchado, directamente de su propia y viva voz, que le presenten la solución que sea y él trata de conciliar y mantenerse en el acuerdo que le propongan”.

¿Qué tan cohesionada es la oposición venezolana?

“Aquí existen son oposiciones, es mentira que existe una sola oposición. Aquí hay 37 oposiciones”.

Si se levantan las sanciones, ¿Colombia al fin puede comprar Monómeros?

“Antes de posesionarse Petro, se levantó la intervención que había en la junta y por eso se pudo cambiar. Monómeros se le devolvió al Gobierno, porque la estaban desangrando como si fuera un revendedor. Para esa época ya la Ofac había dado un año más. Y ahí se le explicó a los Estados Unidos que esa empresa es venezolana, pero que las empresas que trabajan son colombianas y que la seguridad alimentaria del país depende de ahí. Es por eso que, hasta junio o julio, es la única empresa que no tiene líos con la Ofac. Además, la semana pasada ya me dijeron oficialmente que sí nos van a vender el 100 por ciento de Monómeros”

El empleo que buscas
está a un clic
Las más leídas

Te recomendamos

Utilidad para la vida

Regístrate al newsletter

PROCESANDO TU SOLICITUD