“Este Gobierno se acaba de acuerdo al mandato popular, de nadie más”, respondió este jueves el presidente Gustavo Petro sobre las declaraciones que dio en interrogatorio su hijo, Nicolás Petro, a la Fiscalía, que lo acusa de los delitos de lavado de activos y enriquecimiento ilícito por haber recibido dinero ilegal durante la campaña presidencial, plata que en principio se dijo había desviado y usado particularmente.
Sin embargo, el hijo mayor del Jefe de Estado le contó a la Fiscalía que en efecto sí recibió ese dinero, pero que no se quedó con todo, pues parte de él fue a parar a la campaña electoral que le dio el triunfo a Petro. Ante esa revelación, desde diferentes sectores, especialmente de la oposición, le pidieron explicaciones al primer mandatario e incluso varios pidieron su renuncia. Además, a la Comisión de Acusaciones varios congresistas ya llevaron la primera denuncia para que se investigue al Presidente.
“Fue mi pueblo el que me eligió, a nadie más le debo mi elección. Es al pueblo a quien debo responder. Este gobierno se acaba de acuerdo al mandato popular, de nadie más, y eso es bueno que quede claro en Colombia. No hay nadie que puede terminar con este gobierno, que no sea el pueblo mismo, y el pueblo mismo dio una orden en las urnas. Nos vamos hasta el año 2026”, respondió Petro en un acto público desde Sucre, sin antes advertir que no entraría en detalles sobre el caso.
¿Pero qué pasó en la audiencia? El fiscal Burgos reveló que Nicolás aportó información relevante que hasta el momento la Fiscalía desconocía sobre la financiación de la pasada campaña presidencial del actual presidente y de los dineros que ingresaron a la campaña superaron los topes mínimos permitidos por la ley y una parte no fueron reportados ante las autoridades electorales.
Sobre la acusación por la que permanece detenido, el fiscal Burgos también explicó que durante el interrogatorio, Nicolás aceptó que recibió altas sumas de dinero por parte del exnarcotraficante Santander Lopesierra y del hijo de Alfonso “el turco” Hilsaca. También de Óscar Camacho en calidad de empresario poderoso.
Ante las críticas por esa declaración, el mandatario aseguró que el pueblo dio una orden por mayoría en las urnas electorales, lo que avala su mandato. “Nos vamos hasta el año 2026. Cualquier idea en contrario, ojalá se esfume rápidamente. Los invito a aquellas personas que tienen otras ideas en la cabeza a que no perseveren en eso. El mandato popular se respeta”, aseguró.
Además, se refirió a una versión que circuló en un medio de comunicación que aseguraba que Nicolás Petro Burgos había confirmado que el presidente sabía del ingreso ilegal de ese dinero a su campaña. Sin embargo, en la información que reseñó el fiscal Mario Burgos en la audiencia de esta tarde, esa información jamás fue relatada como parte del testimonio del hijo del mandatario.
“Alguien escribió que mi hijo dijo que yo sabía que habían entrado dineros ilegales en mi campaña”, se refirió Petro para continuar diciendo que “si eso fuese cierto, este presidente se tendría que ir el día de hoy, yo no soy Uribe, ni Santos, ni Duque”.
“Venimos de algo diferente, de otra historia, de otra realidad y de otra sensibilidad, entonces tengo que decirle a esa persona, no siga diciendo mentiras. Mi hijo no dijo eso, y no dijo eso por una razón básica, a ninguno de mis hijos ni mis hijas les he dicho jamás que delincan. Eso no ha existido”, avanzó.
Petro, le dijo a “quienes se confunden, para los que nos atacan”, que pierdan cuidado. “El presidente de la república jamás ha solicitado a ninguno de sus hijos e hijas el delito ni para ganar ni para financiar campañas ni para nada que tenga que ver con el poder. Mis hijos y mis hijas han sido libres, se equivocarán seguro como todo ser humano y andarán caminos diferentes. Pero el padre nunca lo esperará, ni ha sucedido, ni sucederá”, aseguró.
Finalmente, a su hijo, quien según se conoció este jueves, rechazó recibir una visita suya, le envió un mensaje: “lo único que le puedo recomendar es desde la dignidad, la verdad. No arrodillarse ante el verdugo jamás”.
Para cerrar con broche de oro su discurso en medio de la tormenta que le cayó tras las acusaciones de Nicolás, el mandatario aseguró que “ya mi hijo es víctima. Soy el primer presidente que le pide a la justicia que investigue a su hijo, no porque otros no hayan delinquido y eso lo sabemos”.