Con mucha preocupación, el alcalde del municipio de Toribío, Cauca, Jaime Díaz, se refirió a la situación en la que se encuentra la comunidad, luego de que el Gobierno Nacional anunciara el levantamiento del cese al fuego en las negociaciones con las disidencias al mando de ‘Iván Mordisco’.
Considera el mandatario local que están frente a una “descomposición social”, sobre todo porque la comunidad indígena se niega a ser usada como escudo en medio de la guerra entre el ELN y las disidencias que hacen presencia en la zona. Al menos tres resguardos con unos 35.280 habitantes quedaría en medio del fuego cruzado.
“Es muy complicada la situación en la que cayó la comunidad indígena a raíz del incremento de cultivos ilícitos desde el año 2010. Todo se salió de las manos y las familias que son las que hoy están sufriendo”, dijo el Alcalde en comunicación con El Colombiano.
Sobre la presencia de la Fuerza Pública, reclamada y muy pedida en esta convulsa zona del país, afirmó que hay algunas unidades de Policía y Ejército, que muy poco salen de su cuartel por temor a ser agredidos. Es la guardia indígena la que resiste ante los ataques criminales del ELN y las disidencias.
“En Toribío hay un sector que se llama Berlín, allí siempre está la Fuerza Pública pero nunca salen porque temen ser agredidos, esa situación es demasiado tensa y complicada, pero preocupa más es el riesgo en el que quedaron los indígenas por la guerra que se incrementa”, lamentó el Alcalde.
Una situación que también alega el mandatario local, es que el Gobierno no ha querido modificar las formas de ayuda en su territorio. Han pedido ajustar las condiciones para acceder a los beneficios de mejoramiento de calidad de vida, pero se los han negado.
“Al Gobierno que por favor nos volteen a ver, al menos en el cumplimiento de nuestros derechos y que adecuen sus propuestas a nuestra forma de vivir. Hoy por ejemplo hay oferta de vivienda pero para poder acceder tenemos que presentar el Sisben, y no, nosotros no tenemos Sisben, nosotros manejamos otro modelo por ser comunidad indígena ancestral”, dijo el alcalde Díaz, por mencionar un ejemplo sobre la necesidad de que el Gobierno ajuste sus ayudas de acuerdo a las tradiciones y normas indígenas.
Por ahora, trascendió que luego del ataque de las disidencias el domingo pasado, donde fue asesinada la Mayora, Carmelina Yules, la guardia indígena ordenó sacar de la zona a todos los disidentes que hagan presencia en sus resguardos. Sacar también de la comunidad a quienes hayan colaborado con los insurgentes prestando sus casas para guardar armas, cargamentos o dando alojamiento.