La polémica reforma a la salud con la que el gobierno de Gustavo Petro planea cambiar totalmente el funcionamiento de las EPS tuvo un nuevo revés en medio de gritos y señalamientos de ilegalidad y sabotaje. Tras tres horas y media de discusión, la Cámara de Representantes aplazó por segundo día consecutivo un debate clave para aprobar o negar el articulado.
Pero si adentro llueve, fuera de la Cámara tampoco escampa. En medio de esas discusiones del segundo debate, ha tomado fuerza una crítica que sugiere que implementar cambios tan drásticos podrían llevar al país a crisis en el sistema de salud como las que atraviesan actualmente otros países de la región.
Así lo alertó en diálogo con EL COLOMBIANO la senadora del Centro Democrático Paloma Valencia, quien aseguró que “los sistemas de salud son por definición frágiles” y que “cuando se empieza a jugar con un sistema tan complejo, lo más seguro es que se generen traumatismos. En Argentina y Venezuela se pusieron a reformarlo con unos propósitos estatistas y lo llevaron a malfuncionar. Muchos países de latinoamérica, por el contrario, quieren copiar los grandes avances que se han tenido en Colombia”.
Dos días aplazando la votación
Justo este martes la discusión acabó en medio de una intensa pelea entre los representantes David Racero, del Pacto Histórico, y Andrés Forero, del Centro Democrático. Mientras el primero lo acusaba a él y a otros partidos de “sabotear” la discusión de la Reforma justo cuando varios congresistas la estaban apoyando, el segundo le alegaba que la bancada de Gobierno estaba haciendo “jugaditas inconstitucionales” y desconociendo “la voluntad del pueblo que no quiere esa reforma”.
Finalmente, la sesión cerró y la Cámara citó a una nueva sesión este jueves que se vio frustrada, otra vez, por supuestos vicios de trámite e irregularidades que hubieran hecho ilegal todo el trámite de la reforma en una eventual revisión de la Corte Constitucional.
Y la prevención no es para menos, pues los mismos congresistas de oposición le han advertido al Gobierno que pedirán revisión de la Corte con esta reforma, y con casi todos los demás proyectos de Petro, para evitar cualquier “mico” o artículo que vaya en contra de la Constitución. Para este punto concreto, partidos como el CD, Cambio Radical y hasta la Alianza Verde, señalaban que no se podía seguir votando el proyecto este miércoles básicamente porque la sesión del martes había terminado sin el quórum suficiente y, por ende, al pasar a la sesión formal, este 8 de octubre debía ser para anunciar proyectos.
Un mero requisito técnico y de procedimiento que exige la Ley y que, aún así, el Pacto Histórico defendió asegurando que ese anuncio de proyectos ya se había surtido y que podían continuar con la votación.
Aún con el tenso ambiente, esta sesión se dio en términos muchos más cordiales y ninguno de los representantes se fue a los gritos, pues el precedente de Racero y Forero ya había fastidiado al Congreso y a la opinión pública.
Así las cosas, el presidente de la Cámara, Andrés Calle, sometió a votación el orden del día y los congresistas votaron por suspender el debate y aplazarlo hasta el próximo martes 13 de noviembre a la 1:00 p.m.
¿Sabotaje o herramienta?
Con todo eso, los congresistas que sí querían continuar con la discusión acusaron a sus colegas de estar “saboteando” la discusión para dilatar la votación y convencer a más representantes de votar en contra.
De hecho, el presidente de la Cámara había dicho que, a la luz de esa mesa directiva, no se había presentado ningún error jurídico que impidiera continuar con el debate. Pese a eso, prefirió someterlo a votación para evitar posibles vicios de trámite que sí alegaban los corporados.
Sobre esto, uno de los más señalados de “sabotear” fue Forero, quien incluso quedó grabado el martes en medio de la acalorada discusión con Racero diciendo que “seguiré saboteando lo que sea necesario”.
Sobre todo esto, la senadora Valencia –una de las principales voces de ese partido– dijo que, efectivamente, “el deber de los congresistas de oposición es evitar que las malas reformas avancen. Y para eso pueden votar negativamente o no participar en los debates para que no haya quórum y, por ende, no se puedan discutir”, dijo.
Según ella, el Centro Democrático “no podría de ninguna manera completar el quórum para una reforma que le hace daño a los colombianos”, con lo que justificó el actuar de Forero.
Por ahora, la reforma avanza con más de la mitad de los artículos aprobados –81 de 143 en total–, pero con un freno total para discutir los cambios más polémicos relacionados con el cambio a las EPS y otras modificaciones de fondo que cambiarían completamente el sistema de salud. Si la discusión se sigue aplazando, el Congreso no solo enviaría el mensaje de que se niega a aprobar el articulado, sino que se vería “a gatas” con los tiempos para aprobar el proyecto antes de junio de 2024, fecha en que termina el período legislativo actual y en el que podría hundirse si no se aprueba antes de ese tiempo.
Se aprobaron 10 artículos de la reforma
Previo a suspender el debate de la Reforma a la Salud, la Cámara de Representantes aprobó otros 10 artículos que, aunque no son de fondo, ayudan un poco a que avance el trámite. Los artículos aprobados fueron los 97, 99, 101, 102 (con proposición avalada), el 100 (como venía de la ponencia), así como los artículos 41, 44, 45, 46 y 40.
El 97 se refiere a la gestión de las tecnologías aplicables en salud; el 99 al sistema de monitoreo de abastecimiento oportuno de tecnologías en salud; el 101 a la eliminación de trámites ante el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima); el 102 a la condonación de intereses por sanciones impuestas por el Invima; el 100 a la producción de vacunas en el país. Por otra parte, el artículo 41 habla de los órganos de dirección y administración de las Instituciones de Salud del Estado (ISE); el 44 del régimen laboral de las ISE; el 45 de los derechos de permanencia de los servidores; el 46 de la Entidad de Salud del Estado Itinerante; el 40 del régimen de contratación de las ISE.