El 17 de septiembre de 2018 fue un buen día para el entonces alcalde de Itagüí León Mario Bedoya, pues esa fecha recibió una condecoración de la Sociedad Colombiana de Prensa. Sonriente exhibía su diploma al lado de quien en esa época era su amigo y compañero en las lides políticas, el senador Carlos Andrés Trujillo González, quien alegre lo acompañaba.
El ascenso de Bedoya de concejal a mandatario local se dio gracias a que Trujillo lo respaldó y le abrió el camino para que fuera su sucesor en la Alcaldía de Itagüí.
Sin embargo, en dos años todo cambió y una de las alianzas políticas más exitosas en el pasado, que le permitió a Trujillo lograr una votación histórica en su camino al Senado por el Partido Conservador y a Bedoya soñar con seguirle el camino, se vino a pique y tendrá impacto en la actual contienda al Congreso.
Tan profunda es la división que Bedoya hasta cambió de partido y hoy es vocero político departamental del Partido ASI (incluido en la Coalición Centro Esperanza), mientras que Trujillo se afianza como un barón político en el Partido Conservador.
¿Alianza rota?
Una fuente que conoce de manera cercana la política en Antioquia le indicó a EL COLOMBIANO que desde las elecciones de 2008 se tejió una alianza entre los políticos itagüiseños Gabriel Jaime Cadavid, León Mario Bedoya y Carlos Andrés Trujillo.
Tras la derrota del candidato Carlos Arturo Betancur por parte de este trío, se acordó que estos pujarían por las próximas alcaldías, lo que hizo que Trujillo se ungiera como mandatario en 2012 y Bedoya hiciera lo propio en 2016.
No obstante, con la llegada del hoy senador al Congreso en 2018, a Bedoya también le pareció que —basándose en el pacto que lo había llevado a la alcaldía— podría llegar también al Legislativo.
Sin embargo, luego de terminar su periodo como alcalde y cuando Bedoya quiso superar al “maestro” reclamando parte del éxito de la alianza, se encontró con la férrea negativa de Trujillo de cederle espacio porque él mismo deseaba repetir curul en el Senado.
“Trujillo dijo que él con 86.000 votos no se iba a retirar. Mejor dicho, nunca pudieron ponerse de acuerdo, por lo que la llegada de Bedoya al Senado no se materializó. Además Trujillo tenía un acuerdo con Nidia Marcela Osorio, por lo que no podía ‘tumbarla’ de la aspiración para subir a Bedoya”, agregó la fuente.
Ante la negativa Bedoya comenzó a moverse y a convocar su caudal electoral en Itagüí y Medellín para hacerse a su propio capital política. Fue así como logró hacerse un espacio en el gobierno de Daniel Quintero con una importante cuota burocrática, pues ubicó a su cuñada Natalia Urrego, como secretaria de Infraestructura. Trujillo también jugó sus fichas y aseguró su maquinaria, “volteando” a los concejales de Itagüí que le tenían cierta lealtad a Bedoya y apalancando candidatos para llegar a los entes de control como las contralorías en varios municipios del Aburrá.
Pero hay más. Tras la declinación de Nidia Marcela Osorio de aspirar a la Cámara en estas elecciones (porque buscará la Alcaldía de Itagüí, con el apoyo de Trujillo), el senador decidió jugársela con el exconcejal Daniel Restrepo como su fórmula a la Cámara, con lo que se dividen los votos de Itagüí.
“Esto es un asunto de egos porque Bedoya no se ve como un segundo de Trujillo, sino como su igual. Por esto, Bedoya lanzó su propio candidato al Senado que es el exconcejal Julio Restrepo. Con esto hay una estrategia a dos frentes. La primera es quitarle votos a Trujillo en Itagüí y en Medellín. Y la segunda es que los votos que obtenga Julio Restrepo servirán para ver si se puede pelear la Alcaldía en 2024”, agregó la fuente.
El exalcalde Bedoya le confirmó a EL COLOMBIANO que desde hace dos años está distanciado del senador Trujillo por lo que él definió como “incompatibilidad de caracteres”. “Me interesa en específico que se conozca que ya no hacemos parte del mismo proyecto político, y sobretodo ahora con lo que acontece con su aspiración en algunas regiones”, expresó el político en un cruce de mensajes para este artículo.
Sin embargo, cuando se le intentó contactar nuevamente para ahondar en lo indicado por las fuentes, no fue posible retomar la comunicación.
El pulso con Gómez
Más allá de los desencuentros con Bedoya, Trujillo enfrenta, por otro lado, a su copartidario Juan Diego Gómez, en una disputa en la que ambos barones electorales medirán fuerzas, cuyo resultado podría incidir en la futura campaña a la Gobernación de Antioquia.
Gómez, actualmente presidente del Senado, no aspirará a un nuevo período en el Congreso, pues se estaría reservando para competir por la Gobernación. Por ello, impulsa la campaña de Andrés Felipe Jiménez, su primo.
Según comentó otra fuente, la puja entre Trujillo y Gómez es en dos frentes: la conformación de la lista al Congreso del Partido Conservador en Antioquia y la carrera por la Gobernación.
Y es que según trascendió Trujillo se habría valido de su influencia en la dirección del Partido Conservador para acomodar la lista acorde a sus intereses, lo que explicaría que la cabeza de la misma sea el aspirante John Edison Molina.
“Trujillo tiene más influencia en el Directorio Nacional Conservador en Bogotá y allá le sacó ventaja a Gómez. Él manejó la lista porque se ve que en esta ocasión no hubo ni reuniones ni nada para cuadrarla. Al contrario, hubo una total rencilla y una total división”, agregó la fuente.
El otro motivo de la discordia está en los futuros respaldos a candidaturas al primer cargo del departamento, en el que Trujillo le estaría poniendo talanqueras a Gómez.
“Luego de las elecciones de 2019, los 13 senadores antioqueños de partidos tradicionales (entre ellos Gómez y Trujillo) acordaron que sacarían un candidato para enfrentar proyectos independientes, sobre todo después de la elección de Aníbal Gaviria quien fue elegido por firmas y coaliciones políticas, pero que luego de ganar echó al olvido a sus aliados. Si usted mira el gabinete inicial de Aníbal, ahí no hay ‘representación’ de parlamentarios”, agregó.
Pese a que por el lado de los conservadores, Gómez se perfila como uno de los opcionados, Trujillo habría roto el acuerdo con su copartidario y se habría ido a buscar alianzas con el uribismo de Bello y de Rionegro para competirle a Gómez con un candidato propio, que podría ser Andrés Julián Rendón, exalcalde de Rionegro.
“Por eso Juan Diego le está haciendo tanta fuerza a la campaña de Jiménez, porque aparte de conseguir una curul, mediría su alcance de votación para la Gobernación”, agregó la fuente.
El senador Gómez indicó que por el momento no tiene ningún tipo de desencuentro con el senador Trujillo. “Cada uno tiene su propio equipo y candidatos pero de mi parte no existe ninguna desavenencia”, expresó.
Sobre el posible apoyo de Trujillo a una posible aspiración suya a la Gobernación, el exalcalde Rendón señaló que de ese asunto en particular no solo ha hablado con el político conservador, sino también con muchos otros senadores antioqueños.
“Es prematuro hablar de alianzas e incluso de candidaturas. Lo cierto es que quien quiera alcanzar la Gobernación, necesita convocar varias fuerzas y ganarse el corazón de los antioqueños. Yo mantengo un diálogo permanente con ciudadanos, políticos, congresistas y candidatos con los que hay una relación fluida, pero el 2023 aún está lejos”, explicó Rendón.
Por su parte, EL COLOMBIANO buscó a Trujillo para conocer su versión sobre estos temas y a través de su equipo de campaña se le hizo llegar un cuestionario que al cierre de esta edición no había obtenido respuesta.