Con bombos se presentaron en septiembre de 2019 los taxis eléctricos en Medellín. En ese momento se dijeron que el objetivo era que rodaran 200 por las calles. Pasaron 937 días desde ese anuncio y de estos solo hay transitando ocho.
El costo de los vehículos, que superan los 110 millones de pesos, la falta de apoyo en los subsidios por parte de la Alcaldía de Medellín y de EPM, los incumplimientos a muchas promesas y la crisis de las importaciones de los vehículos desde China han conllevado a que esta estrategia se encuentre suspendida, pese a que quienes tienen estos vehículos se encuentren felices.
José Bedoya, quien fue el primero que chatarrizó su amarillo para darle paso a su taxi verde, expresó: “Es una maravilla este carro y no le he tenido que cambiar ni las pastas de los frenos. Fue una gran decisión hacer la inversión para tener este carro”.
Pero no todo ha sido color de rosa para José, quien lleva 30 años en el gremio, de los cuales dos y medio ha conducido su carro verde. “Nos han incumplido muchas cosas, como la instalación de más puntos para recargar los carros y la mejor adecuación de los acopios para nosotros, porque en algunos nos ponen muy atrás. Además, en la calle la gente no nos para porque aún no nos reconocen. Nos va bien porque nos piden por las aplicaciones de la empresa, que nos da prioridad”.
Faltan subsidios
Para Fabián Quintero, presidente de Tax Individual, otro de los grandes factores que han estancado la implementación de los taxis eléctricos en la ciudad está relacionado con la falta de subsidios por parte de las administraciones municipal y nacional.
“El valor del vehículo es muy costoso, que vale casi el doble que uno normal, y se requiere que haya mayor estímulo desde la institucionalidad y desde el mismo Gobierno Nacional para que haya más facilidades para adquirirlo”, señaló el empresario, quien destacó que para la primera etapa de este proyecto se destinaron $18.300.000 para subsidiar el valor total de los carros verdes.
Incluso, los líderes gremiales expresaron que tampoco hay un real interés para cambiar los taxis amarillos, que funcionan con combustibles, por estos carros verdes.
“Detrás de esto hay muchos intereses porque un vehículo eléctrico, si bien es costoso en su valor, requiere menores gastos, sobretodo porque no consume combustibles, aceites, filtros, bujías y esto afecta a muchas economías, porque estos carros solo necesitan la recarga”, señaló Diego Mejía, presidente del Sindicato Nacional de Transportadores de Antioquia.
EL COLOMBIANO consultó a la Secretaría de Movilidad de Medellín y a EPM para consultarles sobre lo estancado que se encuentra la implementación de los taxis verdes.
Desde la empresa de servicios públicos expresaron: “El programa tiene avances importantes”; desde Movilidad dijeron: “Se está trabajando en el tema de taxis eléctricos para posteriormente hacer convocatoria conjunta a todos los medios sobre el tema”.
El empresario Quintero aseguró que se han sostenido conversaciones con la administración para retomar esta iniciativa, pero indicó que aún no hay claridad sobre el tema.
Entre los detalles de la nueva estrategia para revivir la iniciativa de los carros eléctricos, según los gremios, estaría que se dejara circular un taxi eléctrico y uno normal con el mismo cupo para solventar el costo del carro ecológico.
John Fredy Escudero, representante de Taxistas Unidos de Medellín, señaló: “Nos vienen hablando que ponen a trabajar el carro viejo con el eléctrico y quedan trabajando con el mismo cupo durante tres años y luego chatarrizan al viejo. Eso está tan flojo que ni así nos van a convencer”.
“No se le hizo fuerza”
El exsecretario de Movilidad de Medellín, Humberto Iglesias, aseguró que lo ocurrido con esta iniciativa fue falta de promoción e incentivos, luego del final de la administración en la cual formó parte.
“No se le siguió haciendo la suficiente fuerza a la reconversión y se fue apagando en el camino y se acabó con esta estrategia”, señaló, afirmando que se habían dejado los recursos suficientes para financiar los vehículos prometidos.
Para los expertos en el tema de movilidad sostenible, hubo otra serie de factores que terminaron por complicar la implementación de esta modalidad de transporte.
“Deberíamos estar hablando de cientos de taxis, pero la realidad indicó que la situación en China, la devaluación del peso y la pandemia le pusieron un freno natural a esta propuesta, tan necesaria para la ciudad”, dijo Andrés Emiro Díez, experto de la Universidad Pontificia Bolivariana.
Para los taxistas que tienen estos vehículos, el carro verde es la propuesta del futuro para el transporte de pasajeros, pero aún hay que quitarle muchos frenos para que por fin pueda ser masivo
$18,3
millones era el subsidio que les daban a los taxistas para el carro eléctrico.