Un hombre de 23 años fue capturado por integrantes de la Policía, en Sonsón (Oriente antioqueño), como presunto responsable de maltratar a dos perritos criollos, al parecer ahorcándolos.
La información la denunció la comunidad ante el Grupo de Protección Ambiental y Ecológica, de la Policía Nacional, según confirmó el teniente Andrés Felipe Montoya, comandante de la Policía de Sonsón.
Posteriormente, los uniformados llegaron hasta donde el presunto responsable del hecho y lo capturaron. Al tiempo, encontraron a los dos animales, que se veían afectados e indefensos, de acuerdo con el informe policial.
El teniente Montoya aseguró que el hombre fue dejado a disposición de la Fiscalía local de Sonsón y deberá enfrentar cargos relacionados “con delitos contra la vida, la integridad física y emocional de los animales”.
Asimismo, los dos perros fueron llevados a un centro veterinario, donde les brindaron la atención requerida para garantizar su recuperación y determinar su estado real de salud.
Tras ser estabilizados, los caninos fueron entregados al Centro de Bienestar Animal del municipio, donde recibirán los cuidados y la protección que merecen.
Este tipo de hechos son castigados en Colombia, según la Ley 1774 del 6 de enero del 2016. Por ello, la Policía llama a los ciudadanos a denunciar siempre cualquier acto de crueldad o maltrato contra los animales.
El maltrato animal fue incluido en el direccionamiento estratégico 2020-2024 de la Fiscalía General de la Nación, lo que lo convierte en uno de los delitos más importantes a investigar. Y el grupo Gelma fue creado para materializar los postulados de la ley, encaminados a proteger la vida y la integridad física y mental de los animales como seres sintientes.
Los tipos de maltrato no solo están referidos a los golpes, también se tienen en cuenta el cautiverio de fauna silvestre y las conductas humanas que causen en los animales hambre o sed, malestar físico o dolor injustificados, enfermedades por negligencia o descuido, condiciones de miedo o estrés e imposibilidad para manifestar su comportamiento natural. También, están las agresiones, golpes o heridas y el maltrato mental, dentro del cual está el abuso sexual.
Las sanciones por estos hechos contemplan prisión de 12 a 36 meses, una pena excarcelable que, la mayoría de veces, lleva a la suspensión condicional de la misma. Esto implica, según expertos, fortalecer la justicia restaurativa o tratar el maltrato animal en concurso con otros delitos, como el caso de un hombre condenado a 90 meses de prisión efectiva por violencia intrafamiliar que incluyó la muerte de la mascota del hogar.