A la cita de cada 13 meses la Tierra y Júpiter acuden este viernes a un encuentro cercano separados por tan solo 640 millones de kilómetros por lo que la ocasión es especial para comenzar a apreciar el planeta joviano con sus lunas.
Este viernes la Tierra se interpone entre el Sol y Júpiter, lo que se denomina oposición. Y esta vez por rara coincidencia ocurre en el equinoccio jupiteriano (exactamente ocurrió este jueves), cuando el Sol parece que cruza el ecuador del mayor de los planetas del Sistema Solar.
Esto permitirá que el planeta se coloque de canto al Sol y que durante los próximos dos meses desde la Tierra se pueda apreciar una serie de eventos destacables: eclipses y tránsito de las lunas de Júpiter.
Así por ejemplo, mañana la helada luna Europa, que podría tener el océano más grande del Sistema Solar, proyectará su sombra sobre la luna, pero esto solo lo observarán conocedores con los equipos adecuados.
Para cualquier persona con un par de binoculares el planeta aparecerá muy claro. Este aparece por oriente casi al anochecer y hacia la medianoche está en lo alto. Hay mucho rato para observarlo: es el objeto más brillante en el cielo aparte, claro está, de la Luna, que no interferirá la vista.
640 millones de kilómetros son mucho y poco a la vez. La oposición de este viernes es la más cercana hasta 2019.
Si no puede este viernes, las semanas que siguen son también propicias para ver mejor al gran planeta.