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¿Pero hasta cuándo? ¿Cuándo se van a dar cuenta Petro quiere eliminar el tejido productivo del país, y no solo el de los hidrocarburos y gases?
Por Diego Santos - @diegoasantos
La semana pasada, la opinión pública conocía las imágenes de un hombre que le gritaba y golpeaba a una mujer repetidamente. Al principio del video, filmado en Bogotá, la mujer está tirada en el piso y es golpeada en la cabeza. Un niño se distrae con un juguete, dando a entender que es una acción frecuente.
Luego de varios golpes, el sujeto se va para otro lado y la señora se levanta y va detrás de él. Luego de ella decirle algo, el hombre se da la vuelta y le pega de nuevo. Al parecer hay varias personas en la habitación, pero nadie hace nada.
No sé por qué el ver este video me llevó a un paralelo de lo que siento que está pasando entre el presidente Gustavo Petro y las empresas en Colombia. Desde que se posesionara en 2022, Petro no ha hecho, sino maltratar y golpear a las empresas y sus dueños, independientemente de si son grandes, medianos o pequeños. Y más allá de las políticas que ha implementado para menoscabar todo el tejido empresarial, desde poderosas empresas, hasta cientos de miles de tenderos, el mandatario ha llegado a acusar a los empresarios de ser asesinos.
En su camino por imponer el socialismo más primitivo que haya en América Latina, Petro no ha parado de mentirle a su base electoral, envenenándolos con el discurso de que el empresariado colombiano se ha beneficiado de la estructura capitalista a expensas de los trabajadores, siendo estos los culpables de las desigualdades económicas.
Se le olvida a Petro que han sido los de su estirpe, los de su profesión, la política, los que se han robado la plata, de los impuestos, de las regalías. El problema de Colombia no es la empresa, los empresarios, sino su clase política, a la que Petro pertenece desde hace más de 30 años.
Volviendo al video. Cada golpe que el hombre le daba a la mujer es como cada golpe que Petro le da a las empresas cuando trina o habla. Y las empresas, al igual que la mujer, no se defienden, no hacen nada, se levantan para hablar con Petro y este vuelve y las maltrata. Salvo algunos gremios, casi todos también proceden de la misma manera.
Yo entiendo que las empresas no deben pelear con el gobierno, que se deben aguantar sus desplantes, tiranía y abusos para continuar operando a la espera de tiempos mejores, pero no recuerdo un presidente que haya sido tan miserable y hostil con un sector que tanto le ha aportado a Colombia. Entiendo también que los presidentes gremiales se muerdan la lengua y busquen mantener los canales de diálogo. ¿Pero hasta cuándo? ¿Cuándo se van a dar cuenta que Petro quiere eliminar el tejido productivo del país, y no solo el de los hidrocarburos y gases?
Que la apuesta de Petro por Colombia es llevarnos a un socialismo es una realidad. ¿Es bajo este modelo que quieren operar las empresas que aceptan las golpizas del presidente maltratador?