Una tarjeta de crédito es una herramienta financiera con la que se pueden pagar bienes o servicios por medio de un crédito, el cual es respaldado muchas veces por un cupo que depende de las capacidades de endeudamiento del usuario.
Sin embargo, para poder acceder a este producto financiero se debe contar con ciertos requisitos, los cuales son indicados por los bancos o instituciones de financiamiento frente a los que se solicita la tarjeta.
Algunos de los requisitos más comunes que las entidades estipulan para conceder una tarjeta de crédito son:
- Ser mayor de edad.
- Tener una cuenta bancaria.
- Contar con experiencia previa utilizando créditos.
- Buen historial crediticio.
- Comprobar un mínimo de ingresos para responder por la deuda.
En caso de no cumplir con alguno de estos requisitos es muy probable que no se conceda la tarjeta, dado que al ofrecerla, se presenta un riesgo para el banco, esto ante la posibilidad de que no se pague el saldo o que, incluso, se aumente el nivel de endeudamiento hasta un punto donde no se pueda pagar.
Por esta razones, antes de solicitar una tarjeta, hay que pensar muy bien si se cumple con ciertos parámetros que respalden la solicitud.
Uno de los consejos más recurrentes por parte de los expertos es tener un buen historial crediticio y que no se endeude en más de lo que pueda pagar. Para esto se recomienda estar al día con los saldos vencidos, intentar cancelar más del pago mínimo y limitar el uso de sus créditos para que su nivel de deuda no aumente; y solo para casos en los que sea muy necesario.
Por esto, hasta que su historial mejore, puede volver a intentar solicitar una tarjeta de crédito y así tener mayor probabilidad de que sea aceptada.
Según las métricas de Asobancaria, con corte a marzo, en Colombia se registraron 15,4 millones de tarjetas de crédito y se contabilizaron 31 millones de transacciones realizadas por personas naturales.
Aunque este instrumento representa una posibilidad de realizar compras con más facilidad, los especialistas en finanzas recomiendan darle un uso prudente, teniendo en cuenta que tienen las tasas de interés más elevadas del mercado y un manejo imprudente puede derivar en unas cuotas mensuales pesadas que mermarán sus ingresos corrientes.
Con corte a marzo, en Colombia se registraron 15,4 millones de tarjetas de crédito. FOTO: CARLOS VELÁSQUEZ