El presidente de la República, Gustavo Petro, dejó la puerta entreabierta para que el gas natural siga siendo el combustible de la transición energética.
En su intervención en el acto de instalación del congreso nacional de la Asociación Colombiana de Gas Natural (Naturgas), el primer mandatario no cortó de tajo la posibilidad para la exploración y producción del combustible, y dio esperanzas al sector cuando lo invitó a construir el Plan Nacional de Desarrollo.
“El espacio queda abierto para que entremos a explorar los argumentos sobre la pertinencia de este combustible fósil en el Plan. Tenemos hasta marzo para que discutamos sobre el tema, y ustedes como sector pueden participar”, resaltó.
Y es que el panorama para el desarrollo de este energético está mucho más despejado si se compara con respecto al carbón y el petróleo, más cuando el gas natural no es del todo molesto para el jefe de Estado.
Además de las grandes reservas que posee el país, que de producirlas le entregarían una autosuficiencia en más de 90 años, están las grandes inversiones para llevarle el energético a muchos más colombianos.
“El país no puede desaprovechar la oportunidad de explorar y producir un recurso que le puede dar seguridad energética. Lo que está ocurriendo en Europa es un ejemplo de lo que sucede cuando se depende de terceros para mantener energía en firme”, explicó María Fernanda Suárez, exministra de Minas y Energía.
La exfuncionaria recalcó que por las propiedades del gas natural, en varios lugares del mundo lo han considerado como el combustible de la transición energética. “La matriz energética de un país no puede depender solo de las fuentes renovables, debe tener fuentes que garanticen la energía en firme, y el gas natural ofrece garantía y respaldo al sistema”, dijo.
En el mismo sentido, Alejandro Castañeda, director ejecutivo de la Asociación Nacional de Empresas Generadoras (Andeg), afirmó que luego de escuchar al presidente Gustavo Petro en el congreso de Naturgas, no se cierra del todo la puerta para nueva exploración para producir gas natural.
“Nosotros consumimos el 25% del gas que se produce en el país, todavía somos el principal usuario y eso habla de la necesidad del autoabastecimiento, y se refleja en la competitividad en las tarifas de energía eléctrica. Desde que sigamos teniendo una buena oferta de este combustible, tendremos unos precios competitivos, ya que importarlo sale más caro”, dijo Castañeda.
Potencial gasífero
Para el sector gasífero, si el país quiere ser autosuficiente hay que acelerar las campañas exploratorias.
“Hoy Colombia tiene unos contratos suscritos respecto a las áreas en donde se ha realizado el descubrimiento de reservas para una autosuficiencia de 11,5 años. Pero en áreas no asignadas, sumado a la información que tienen las compañías sobre el subsuelo indican que hay un recurso que podría convertirse en reservas futuras para una autosuficiencia de 100 años”, señaló Luz Stella Murgas, presidenta de Naturgas.
De acuerdo a datos de la Agencia Nacional de Hidrocarburos, Colombia posee un potencial en reservas de gas natural. “En el onshore, la prospectividad de los yacimientos estaría en 30 trillones de pies cúbicos (tpc) y en el offshorre estaría por encima de los 28 tpc, es decir que la Nación tendría un gran remanente de 60 tpc”, señaló Andrés Bitar, presidente (e) de la entidad.
Estos registros contrastan con datos de un estudio realizado por el Departamento de Geociencias de la Universidad Nacional, el cual indica que el potencial de gas que reposa en el subsuelo del territorio nacional en un escenario moderadamente optimista puede ser de 27,77 tfc .
El citado documento indica además que en un contexto optimista las reservas estimadas de gas que posee las 23 cuencas sedimentarias puede ser de 234,18 tfc, y en un panorama realista de 3,35 tfc.
A renglón seguido, la investigación resalta además que en un escenario moderado, las mayores reservas estimadas reposan en el offshore con 14,56 tfc, mientras que en el onshore son de 13,21 tfc. Las cuencas de Pacífico Profundo, Colombia, Llanos Orientales, Los Cayos, Vaupés Amazonas y Caguán-Putumayo son las que concentran mayores volúmenes de gas.
“Este combustible seguirá jugando un papel importante en la matriz, no hay que perder de vista que la transición significa migrar desde el petróleo, el carbón y el gas a las energías renovables y limpias sin abandonar de tajo lo que ahora tenemos”, señaló Amylkar Acosta, exministro de Minas y Energía.
El exfuncionario indicó que, según la Agencia Internacional de Energía, “la curva de demanda de petróleo y sus derivados empieza a aplanarse a partir del 2030, y si eso se dice del petróleo, pienso que el gas tiene una vida útil más prologada, de manera que este combustible va a estar ahí en la matriz energética” dijo.
Grandes inversiones
Para garantizar el abastecimiento de gas natural con una conectividad competitiva desde los campos de producción a la mayor parte del territorio nacional, el país tiene listos cerca de US$3.200 millones.
“Las inversiones son para ejecutar entre el 2022 y 2024. Del total de recursos, US$2.860 millones están identificados para exploración y producción (E&P), y cerca de US$340 millones asignados para transporte y distribución”, señaló Murgas de Naturgas.
En términos de contratos E&P de gas natural, sobresalen nueve convenios en el offshore del mar Caribe: COL-1, COL-2, COL-3, COL-4, COL-5, COL-6, COL-7, GUAOFF-1 y GUAOFF-3. Estos bloques se suman a los proyectos Kronos, Purpple Angel y Orca. Y en el onshore, comenzaron los trabajos de perforación de Mamey-3, Arrecife-1 ST, Bullerengue-3 y Liria YW12.
Así mismo, en las obras de transporte para la distribución del combustible se destacan siete proyectos descritos en el nuevo Plan de Abastecimiento de Gas Natural, formulado por la Unidad de Planeación Minero Energética (Upme), y que buscan respaldar el abastecimiento de este combustible durante los próximos 10 años.
En el listado de obras está la interconexión y bidireccionalidades de los gasoductos Barranquilla–Ballena, Barrancabermeja-Ballena y Yumbo–Mariquita. Así mismo se aumentará la capacidad en los gasoductos de Jamundí y en el tramo Mariquita- Gualanday.
A las iniciativas anteriores se suma el montaje del tubo Jobo - Medellín, cuya ejecución será liderada por la multinacional canadiense Canacol. También, la ampliación de la regasificadora de Barú.
“Continuamos en etapa de estudios técnicos del proyecto de ampliación, que consiste en incrementar la capacidad de regasificar y entregar gas al Sistema Nacional de Transporte de 400 hasta 450 millones pies cúbicos día (mpcd) en 2023 y luego llegar hasta 530 mpcd en 2026”, explicó José María Castro, gerente general de Spec, firma que administra el terminal.
En la actualidad, para garantizar el abastecimiento en firme de gas natural al territorio nacional, la oferta depende de ocho campos gasíferos, ubicados en los departamentos de Córdoba, Sucre, La Guajira, Norte de Santander, Boyacá y Casanare, y una planta de regasificación, en Barú (Bolívar).
De acuerdo al Ministerio de Minas y Energía, las fuentes que ofrece un suministro total (100%) del combustible es el Bloque VIM-05 (que agrupa los campos Clarinete, Pandereta y Oboe), le siguen en su orden Cusiana (98%), Bonga-Mamey (96%), Chuchupa (92%), Cupiagua (89%), Floreña (80%), Gibraltar (74%), Nelson (69%) y la regasificadora de Barú (1%)
*Por invitación de Naturgas.