Las alternativas que los compradores y vendedores han buscado para optimizar sus tiempos en los procesos de compra y venta, así como para realizar sus transacciones sin salir de casa en medio de la emergencia sanitaria, llevaron a un crecimiento del comercio electrónico y al auge de sus proveedores de servicios: las pasarelas de pago.
A partir de 2020, este tipo de servicios comenzaron a ser reconocidos por el Sistema de Pagos de Bajo Valor (SPBV), cuyo objetivo principal consiste en la administración de sistemas que permiten la transferencia de fondos entre los participantes, mediante la recepción, procesamiento, transformación, compensación y liquidación de órdenes de transferencia y recaudo. Esto, ante la necesidad de avanzar en la inclusión financiera y en la reducción del uso del efectivo.
¿Cómo funcionan?
Desde la compra de artículos de primera necesidad, hasta los trámites notariales que ahora se pueden solicitar y pagar de manera digital, requieren de pasarelas de pago, cuya función es prestar los instrumentos tecnológicos, los equipos, enrutar la información y vincular los comercios electrónicos.
Para Jairo Camargo, gerente de Tu Pago, plataforma de pago colombiana de más de una década en el mercado, este tipo de servicios son los que permiten conectar el comercio con el banco y darle a los clientes múltiples opciones de pago.
“Estas pasarelas son las que manejan bajos valores, es decir, transacciones de hasta $5 millones, que son la gran mayoría de este país. Cuando se trata de montos más altos, normalmente se utilizan las transferencias interbancarias. Básicamente la función de las pasarelas es conectar el banco, al cliente y al comercio y volverlo transaccional”, expresó Camargo.
La regulación
Según la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico (CCCE), el desarrollo de este tipo de comercio junto con el incremento en el uso de diversas tecnologías y la reducción del uso del efectivo como instrumento de pagos ha provocado cambios en los sistemas de recaudos.
Hoy en día las transacciones globales se pueden realizar de manera digital y de forma inmediata, además de contar con ambientes más competitivos e interoperables. Es por esto que, según la CCCE, cada país ha implementado procesos de ajuste a sus regulaciones de sistemas de pagos con el fin de armonizarlos con las continuas transformaciones del sector.
En el caso de estas pasarelas, a través del Decreto 1692 del 18 de diciembre de 2020, se permitió su reconocimiento como nuevos agentes del SPBV, al establecerlas como proveedores de servicios de pago.
Si bien, según la CCCE, las plataformas se constituyen como sociedades no vigiladas por la Superintendencia Financiera de Colombia (SFC), estos proveedores están supervisados de forma indirecta, por medio de las entidades vigiladas por la SFC que sean entidades administradoras del sistema de pagos.
Los modelos de contrato
De acuerdo con Carlos Betancur Gálvez, country manager en BTODigital Colombia y Latinoamérica, agencia multinacional de marketing digital, actualmente en el país existen dos modelos con los que las empresas están contratando las pasarelas: agregador y gateway.
El primero, según Betancur, se basa en el recaudo de dinero de la plataforma y se realiza por medio de una transferencia en días acordados a las cuentas de quien los contrata.
“Por ejemplo, puede ser que se hagan pagos diarios en la cuenta, semanales o mensuales y dependiendo de esta frecuencia, también el valor de lo que te cobrará. Una gran ventaja de este modelo es que no es necesario obtener el Código Único de Incocrédito (asociación especializada en la seguridad de la industria de medios de pago en Colombia)”, afirmó Betancur.
En el modelo gateway, por su parte, el dinero llega directamente a la cuenta del comercio que contrata la pasarela de pagos. Para este sí es necesario obtener el Código Único.