A pesar de los cambios extremos en sus valores, las criptomonedas en Colombia siguen siendo sometidas a unas pruebas piloto para entender como se conectan con el sistema financiero tradicional y cuáles serían sus potenciales riesgos.
Tras casi un año de haberse aprobado la primera operación colaborativa entre Movii (entidad financiera) y Bitpoint (plataforma de criptoactivos), los portales de monedas electrónicas dicen que están esperando las primeras conclusiones, pues su anhelo es dar un paso hacia la formalización de la industria y operar con reglas de juego más claras.
Esto cobra relevancia porque, según Colombia Fintech, en este país se hacen transacciones con criptomonedas por el orden de los $70.000 millones mensuales, y se han rastreado más de 600 sitios en los que se pueden comprar y vender.
De otro lado, la caída que han experimentado estos tokens en los últimos seis meses (más de 50% en el caso del bitcóin) genera interrogantes sobre la conveniencia de aceptarlos legalmente.
El mercado es así
En la actualidad, la Superintendencia Financiera está en la etapa de seguimiento; aquí su misión es observar cómo operan las alianzas aprobadas (ver gráfico). Por ende, desde la entidad informaron que de momento no hay comentarios oficiales frente al balance de las pruebas.
Sin embargo, Alejandro Beltrán, country Manager de Buda.com, portal que hace parte de las plataformas escogidas para el piloto, aseveró que la cotización volátil no es un factor que pueda perjudicar los ensayos y dijo que “el precio de mercado es inherente a estas operaciones”.
Desde su punto de vista, una vez se compartan las primeras conclusiones, serán más relevantes los datos referentes a las prácticas de los usuarios, bancos y plataformas, que el monto total de la compraventa y las ganancias. Cabe señalar que dos de las siete operaciones colaborativas en macha irán hasta enero de 2023.
En todo caso, Beltrán afirmó que las plataformas “replican las buenas prácticas del sistema financiero y, según manifestó, “han logrado eliminar muchos estigmas, por ejemplo, que están asociadas solo al lavado de activos”.
“Yo creo que estamos bien preparados, las personas que estamos en esta industria hemos creado un ecosistema responsable”, subrayó.
Por su parte, Hernando José Gómez, presidente de la Asociación Bancaria y de Entidades Financieras de Colombia (Asobancaria), señaló que el avance en el proyecto “ha sido lento (...) porque los bancos deben tener total trazabilidad de todo lo que se realice e, infortunadamente, para algunas personas, el atractivo de las criptomonedas es el anonimato”.
“En ese sentido, creo todavía tenemos mucho por aprender y es temprano para emitir juicios sobre esa materia”, añadió el líder gremial.
¿Usuarios conscientes?
La fiebre del bitcóin se ha contagiado con fuerza en todo el mundo, especialmente porque pasó de valer menos de un centavo de dólar —en sus inicios— a unos históricos US$69.000 en noviembre del año pasado.
Emilio Pardo, country manager de Bitso Colombia, otra plataforma seleccionada para el piloto de criptomonedas, afirmó que, “como en cualquier mercado, aquí también existe el comprador de adrenalina, pero uno les recomienda quitarle un poco de corazón al asunto”.
Los expertos coincidieron en que el precio de los criptoactivos puede caer, pero el apetito se mantiene. En este contexto, las plataformas insisten en la importancia que tiene el piloto para desarrollar este mercado bajo un marco normativo