Por orden de la Procuraduría, el Hospital General de Medellín revirtió la suspensión de tres meses que le había impuesto a Juan Camilo Toro Pastor, presidente de uno de los sindicatos de la institución, luego de que este denunció presuntas anomalías en el manejo de la entidad. En consecuencia, el funcionario se reincorporó a sus funciones este miércoles.
En su momento, a principios de octubre, también fueron suspendidos el presidente de otra organización sindical, Sinprogen, Eduin Bernardo Palacio; y Germán Gómez, otro de los directivos. En los tres casos, la determinación se produjo en medio de procesos disciplinarios que les abrieron por, supuestamente, revelar información que debían mantener bajo reserva.
En lo relativo a Toro, el origen de la separación temporal de su cargo desde el 9 de octubre, fue su participación en un debate de control político en el Concejo de Medellín, a inicios de este año, en el cual alertó sobre un contrato que firmó el HGM para disponer de un call center muy a pesar de que el hospital ya contaba con un sistema automático digital que cumplía con esa misma función.
Ahora, la Procuraduría Regional de Instrucción de Antioquia ordenó devolverle a este sus funciones desde el 29 de noviembre y compensarle “los salarios dejados de recibir (...) desde el día de la suspensión hasta el reintegro del mismo” al no considerar válidas las razones por las que le habían aplicado la sanción como medida cautelar.
“Es inadmisible,es inhumano que busquen taparnos la boca a quieres hacemos control”, expresó Toro tras expresar que, en todo caso, no se deben castigar las finanzas del General, sino que quien debe pagar los perjuicios económicos derivados del reconocimiento de los “brazos caídos” en su caso debe ser la funcionaria que actuó mal -sería la jefa de Control Interno y Disciplinario, Juliana Lozano–.
Toro se desempeña en el HGM desde junio de 2014 bajo contrato de provisionalidad y ha pasado por cargos como auxiliar administrativo y el actual, como técnico operativo en sistemas. También es el presidente de la asociación sindical de empleados públicos del HGM, Asohgm.
Y aunque de manera automática la decisión de la Procuraduría no tiene efecto sobre las suspensiones de Palacio y Gómez, sí sugiere un posible desenlace similar en el futuro.
El señalamiento que originó la determinación contra ellos, que Palacio calificó en su momento de retaliación, tiene que ver con que, de acuerdo con los directivos, habrían vulnerado la reserva legal de la actuación disciplinaria que había en su contra, porque minutos después de ser notificados del inicio del proceso en su contra por parte de la Oficina de Control Interno Disciplinario, habrían publicado algunos apartados en la cuenta de Sinprogen en X y después en su cuentas personales de Facebook.
El HGM está sumido en una aguda crisis económica, que de acuerdo con su gerente, Mario Fernando Córdoba, obedece a la cartera en mora que tienen las EPS por $260.000 millones; sin embargo, en los organismos de control reposan también investigaciones por presuntos malos manejos y posibles irregularidades en la contratación de servicios y la compra de insumos.