La realidad es cruel, pero no se puede ocultar: los victimarios de los niños abusados siguen siendo los integrantes de su propio entorno familiar. Así lo demuestran los últimos operativos de las autoridades en Medellín, en los que han capturado a presuntos responsables de estos hechos y resulta que entre ellos hay padres, hermanos y hasta abuelos.
Los operativos en la ciudad han dado como resultado la aprehensión de siete personas señaladas de cometer ilícitos que vulneran los derechos de los menores de edad, como acto sexual con menor de 14 años, acceso carnal abusivo con menor de 14 y pornografía infantil.
El capitán Gentil Arias, jefe de investigación criminal de la Policía de Infancia y Adolescencia en la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, indicó que gracias al trabajo coordinado con la Fiscalía General de la Nación, “se han logrado recolectar todos los elementos probatorios, y se pudo establecer que la gran mayoría de estos victimarios hacen parte del vínculo de la familia muy cercana”.
A la vez, el oficial hizo un llamado a denunciar este tipo de hechos a la línea 123 e indicó que existen algunos indicios a los cuales prestar atención porque se pueda estar configurando un abuso infantil, como “llanto, que se sienten solos o que no coman”.
Textos de expertos indican que se debe estar pendiente de indicios como la ocurrencia de pesadillas, ansiedad, hiperactividad o bajo rendimiento escolar, todo esto sobre todo en niños pequeños. Y en adolescentes es importante indagar si este es el origen cuando el menor de edad presenta consumo de sustancias psicoactivas o alcohol, ideaciones suicidas, automutilaciones, conductas agresivas o antisociales o fugas del hogar.
También advierten que se debe sospechar frente a juegos sexuales inadecuados con niños, bien sea con juguetes o con sus cuerpos; o por conductas sexuales agresivas hacia terceros, además si una menor presenta un temor exacerbado a los hombres, adicionalmente, vale la pena estar alerta frente a conductas de niños que aparentan ser seductoras hacia los adultos.
Desde el año 2020, según las autoridades, han acometido 740 capturas en la capital antioqueña por delitos en los que las víctimas han sido menores de edad.