La representación de la Santa Sede en Venezuela, el español Alberto Ortega Martín, designado en mayo por el Papa Francisco como el nuevo nuncio apostólico en Venezuela, presentó sus credenciales al presidente Nicolás Maduro.
En una ceremonia oficial en el Palacio de Miraflores, este martes Ortega, nacido en Madrid, ratificó el compromiso del Vaticano de fortalecer las relaciones entre la Iglesia Católica y el Estado venezolano.
Durante el encuentro, el presidente Maduro recibió al nuncio apostólico, representante diplomático del papa, con un regalo de un cuadro del doctor José Gregorio Hernández, beato venezolano.
Este acto simboliza la formalización de la misión diplomática de Ortega y establece su capacidad para llevar a cabo funciones eclesiásticas en el país sudamericano.
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Este encuentro protocolario se produce en medio de la creciente tensión política en Venezuela; sin embargo, no significa un reconocimiento de la Iglesia a la victoria de Maduro, según explicó el vaticanista venezolano Rixio Portillo al portal de noticias religioso Vida Nueva.
Las recientes elecciones del 28 de julio resultaron en la reelección de Maduro para un tercer mandato, según anunció el Consejo Nacional Electoral (CNE), una decisión que ha sido ampliamente discutida a nivel internacional por presuntas irregularidades en los comicios.
La oposición, liderada por Edmundo González Urrutia, ha denunciado fraude electoral y ha exigido la publicación de los registros de votación. Esta controversia ha provocado protestas en todo el país.
En medio de esta crisis, el Papa Francisco se había pronunciado sobre la situación política de este país. Después del rezo del Ángelus en la Plaza de San Pedro, en el Vaticano, el Papa Francisco había manifestado el pasado 04 de agosto su “preocupación” por Venezuela, “que está viviendo una situación crítica”.