El presidente de Perú, Pedro Castillo, decretó este miércoles disolver temporalmente el Congreso e instaurar un Gobierno de emergencia nacional, horas antes de que el Parlamento debatiera una moción de vacancia (destitución) en su contra que podría haberlo apartado de la jefatura del Estado.
“Se dictan las siguientes medidas: disolver temporalmente el Congreso de la República e instaurar un gobierno de emergencia excepcional; convocar en el más breve plazo a un nuevo Congreso con facultades constituyentes para elaborar una nueva Constitución en un plazo no mayor de nueve meses”, dijo Castillo en un mensaje a la nación leído desde el palacio de gobierno y transmitido por televisión.
El presidente también anunció en la alocución que hasta que se instaure el nuevo Congreso ”se gobernará mediante decretos ley”. Así mismo, el jefe de Estado “decretó toque de queda a nivel nacional a partir del día de hoy (...) desde las 22H00 (03H00 GMT del jueves) hasta las 04H00 (09H00 GMT del jueves)”.
“Se declara en reorganización el sistema de justicia, el Poder Judicial, el Ministerio Público, la Junta Nacional de Justicia, el Tribunal Constitucional”, concluyó el presidente.
Tras el anuncio de Castillo, congresistas denunciaron un golpe de Estado por parte de Castillo. Así mismo, una serie de ministros, entre ellos los de Economía y Exteriores anunciaron su dimisión por “apego a la democracia” peruana.
Además de las renuncias de sus ministros también se dio una cascada de dimisiones en otros altos cargos. Los embajadores de Perú ante la ONU y la Organización de Estados Americanos, OEA, dejaron sus puestos inmediatamente después del anuncio de Castillo.
El anuncio de Castillo tiene lugar poco más de 30 años después del autogolpe del expresidente Alberto Fujimori (1990-2000), que disolvió el Congreso el 5 de abril de 1992.
El parlamento peruano había admitido la semana pasada una nueva moción presentada por la oposición en contra el presidente por una presunta “permanente incapacidad moral” para seguir en el cargo que asumió el 28 de julio de 2021.
La decisión, que implica la autorización para que la moción continúe el proceso parlamentario hasta volver al pleno para su debate final, se tomaría este miércoles 7 de diciembre, y se tomará con el voto a favor de 73 legisladores, 32 en contra y 6 abstenciones.
La medida se anticipaba porque el pedido de vacancia, que fue impulsado por el legislador independiente Edward Málaga, se entregó el martes de la semana pasada con las firmas de 67 congresistas de los partidos opositores Fuerza Popular, Alianza para el Progreso, Renovación Popular, Avanza País y Somos Perú.
La moción que estaba programada requiere, por lo menos, del voto favorable del 40 % de los congresistas hábiles para ser admitida a trámite, en este caso de 52 legisladores.
Este es el tercer proceso de este tipo al que Castillo iba a ser sometido, quien sorteó un primer pedido de destitución en diciembre de 2021, cuando la moción no fue admitida a trámite, y un segundo proceso en marzo pasado, cuando recibió solo 55 votos a favor.