El papa Francisco presidió este 24 de marzo la misa de Domingo de Ramos, día que evoca el momento en el que Jesús entró triunfante en Jerusalén. En una abarrotada plaza de San Pedro, prefirió no pronunciar la homilía que tenía preparada para la ocasión, pero sí tuvo en sus oraciones a la Comunidad de Paz de San José de Apartadó, en Antioquia, tras el asesinato de dos integrantes de ese territorio esta semana.
Al comienzo del rezo del Ángelus, el sumo pontífice dijo: “Expreso mi cercanía a la comunidad de San José de Apartadó, en Colombia. Hace pocos días fueron asesinados una joven y un niño”.
Además, recordó que “esta comunidad en 2018 fue premiada como ejemplo de compromiso por la economía solidaria, la paz y los derechos humanos”.
Las dos personas por las que el Papa oró en el Domingo de Ramos eran Nallely Sepúlveda, de 30 años, y su pequeño cuñado Édinson David Higuita, de 14, quienes fueron asesinados en extrañas circunstancias en la Comunidad de Paz.
A Nallely y Édinson los mataron el martes 19 de marzo al mediodía, la noticia llegó a Apartadó hacia las 6:00 de la tarde y los cuerpos fueron recogidos 24 horas después por las autoridades, luego de que los mismos miembros de la Comunidad de Paz fueran por ellos hasta el lugar donde fueron asesinados.
Sus cuerpos quedaron tendidos en una casa de la vereda La Esperanza, en San José de Apartadó, de allí los rescataron sus compañeros a cuatro horas de camino y regresaron con los cadáveres envueltos en sábanas, pasando por ríos y trochas.
Una vez llegaron a la Comunidad de Paz, un gran territorio que existe hace 27 años y se dice neutral ante el conflicto armad, descargaron los cuerpos y hombres del CTI de la Fiscalía los inspeccionaron. Aún no saben con qué tipo de arma fueron atacados Nallely y Édinson, sin embargo, los campesinos aseguraron que les dispararon en la cabeza.
EL COLOMBIANO conoció que justo ocho días antes de que fueran asesinados, en la Alcaldía de Apartadó se reunieron miembros de la Comunidad de Paz, de la Junta de Acción Comunal, abogados, funcionarios públicos y Gloria Cuartas, directora de la Unidad de Implementación del Acuerdo Final de Paz.
Fue Cuartas quien habló de las amenazas que viven los campesinos de la Comunidad, asegurando que por culpa de una carretera rural “ilegal” había gente amenazada.
En dicha reunión hubo gran polémica por lo dicho por Cuartas, quien enmarcó las amenazas, las intimidaciones y las peleas entre la Comunidad y algunos campesinos de la Junta de Acción Comunal (JAC) como una consecuencia del conflicto armado.
Allí estaba, como representante de la JAC, el abogado Alex Morales, defensor de Derechos Humanos y miembro del movimiento Sinergia, que en Medellín ha tenido la vocería de la banda criminal Pachelly. Morales dijo: “Esto no es un problema de conflicto, de paramilitares, de guerrilla, no señores. Esto es un problema de una comunidad, de una comunidad con un predio y una propiedad privada. Lo que se está peleando es una servidumbre”.
Pero, aunque parecía que todo se trataba de un lindero, ocho días después esos “paramilitares” a los que se refieren abogados y comunidad y que son nada más y nada menos que el Clan del Golfo (Autodefensas Gaitanistas de Colombia, AGC), asesinaron a Nallely y a su cuñado Édinson. Algunos, entre ellos autoridades del municipio, han dicho que se trató de un crimen pasional, pero no se ha dicho que la familia que vivía en esa casa de la vereda La Esperanza estaba amenazada desde hacía varios meses.
Sin homilía, pero con un minuto de silencio
Antes del rezo del Ángelus, el Papa prefirió no pronunciar la homilía que tenía preparada para la ocasión, aunque parecía de buen humor y sonriente pese a la frágil salud que tiene. En cambio, Francisco optó por un largo minuto de silencio, para que los fieles pudieran reflexionar sobre el Evangelio de la Pasión y Muerte de Cristo.
El jesuita argentino está aquejado por varios problemas de salud, fue sometido a una operación abdominal en 2023, tiene problemas crónicos de rodillas y ha sufrido varias infecciones respiratorias en los últimos meses.
El año pasado Francisco se ausentó por primera vez del tradicional Vía Crucis del Viernes Santo, una de las fechas más importantes del calendario católico.
Según la liturgia de la Iglesia católica, pronunciar la homilía es facultativo durante el Domingo de Ramos; de hecho, si se pronuncia se pide a los sacerdotes que sea breve. Con todo, es la primera vez que el pontífice no pronuncia la homilía del Domingo de Ramos, que marca el comienzo de la Semana Santa para la Iglesia Católica.
De momento, la Oficina de Prensa del Vaticano no ha informado las razones del Pontífice, por las que ha celebrado la misa junto al cardenal Claudio Gugerotti, prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales.
Durante el Ángelus, el Papa también rezó por las víctimas del atentado en Moscú que dejó al menos 133 muertos.
“Rezo por las víctimas del cobarde ataque de la otra noche en Moscú”, dijo Francisco que rogó a Dios que de consuelo a las familias.
El pontífice calificó de “actos inhumanos” la matanza ocurrida el viernes en una sala de conciertos en las afueras de Moscú, que fue reivindicada por el grupo yihadista Estado Islámico (EI).