La primera señal de que Israel había empezado la segunda etapa de sus ataques en la Franja de Gaza, ocurrió este viernes a las 10 de la mañana (cinco de la tarde en Gaza). De la nada, las comunicaciones se vieron interrumpidas y en las llamadas de celulares solo se escuchaba el eco de la persona que llamaba.
Patel, la empresa palestina encargada de las telecomunicaciones en este territorio confirmó lo que precedería al intenso bombardeo israelí que en la madrugada de este sábado (horario de Gaza) vivieron nuevamente los palestinos.
“Patel Group lamenta anunciar que los servicios de telecomunicaciones, incluidos teléfonos fijos, móviles e internet, se han perdido en la Franja de Gaza. Esto se debió al intenso bombardeo continuo que provocó el corte de todas las rutas de fibras restantes que conectan a Gaza con el resto del mundo. Actualmente Gaza está bloqueada”, manifestó la empresa mediante un comunicado.
Esta respuesta desmedida de Israel, después de que el 7 de octubre el grupo islamista Hamás asesinara a 1.400 personas y secuestrara otras 200 en territorio israelí, ha llevado al aislamiento total de Gaza luego de cortarles el suministro de energía y agua y el bloqueo de la entrada de ayuda humanitaria. Situación que se ha agravado debido a los continuos bombardeos sobre escuelas, iglesias, hospitales, en una clara infracción al Derecho Internacional Humanitario y al Derecho Internacional.
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Hasta el primer ministro del Gobierno Autónomo Palestino, Mohammad Shtayyeh, acusó en una entrevista en CNN a Israel de cortar las comunicaciones e internet en Gaza en un “intento por crear oscuridad para poder cometer crímenes”, esto como preparación a la segunda fase en la que militares israelíes realizarán asaltos por tierra en la Franja de Gaza.
Bombas caen cerca a hospital
Información conocida por EL COLOMBIANO reseña que los últimos bombardeos han caído en cercanías a los hospitales Indonesio y Al Shifa, donde hay más de 50.000 personas refugiadas.
Estos bombardeos obedecen a la orden dada por el gobierno de Israel de acabar con los enclaves de Hamás, que señaló que este hospital es un enclave de Hamás y que tiene subterráneos en los que se resguardan a milicianos del grupo islámico.
Ante estos señalamientos, los médicos mostraron los planos del centro hospitalario e invitaron a la comunidad internacional a visitar el hospital y verificar que no hay presencia de Hamás. Además, expresaron que no hay abastecimiento de medicamentos o insumos para atender a las miles de víctimas que llegan a diario, como le contó a este diario el médico Imad Mohamed, quien relató que las cirugías las realizan bajo la luz de las velas o con las linternas de los celulares.
“No tenemos insumos, no tenemos ni siquiera anestesia para operar a los niños que llegan con heridas que les han dejado los bombardeos. Algunos llegan sin manos o sin alguna extremidad, y toca operarlos así”, dijo Mohamed.
La situación es tan grave que ya los servicios de emergencia no reciben las llamadas y el personal médico trata de escuchar dónde son los bombardeos para enviar hacia esa zona las ambulancias, con el riesgo de que sean atacadas por los aviones que sobrevuelan la Franja de Gaza. Cuentan desde Gaza, que las personas cargan a sus familiares heridos hasta el hospital más cercano.