El expresidente peruano Alan García murió en la mañana de este miércoles por herida de bala en la cabeza tras dispararse en su vivienda momentos antes de ser detenido por la policía judicial en un caso vinculado al escándalo Odebrecht, informó su abogado.
“Ha fallecido Alan García, viva el Apra”, dijo Omar Quesada, secretario general del partido de García.
“Esta mañana ha sucedido este lamentable accidente: el presidente tomó la decisión de dispararse”, dijo a periodistas su abogado Erasmo Reyna en la puerta del Hospital de Emergencias Casimiro Ulloa, en Lima.
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En el momento de la captura el exmandatario pidió un momento para hacer una llamada a su abogado y subió a su habitación, en el segundo piso, de su vivienda, donde se encerró.
“A los pocos minutos se escuchó un disparo de arma de fuego. La Policía forzó la puerta y encontró a García en posición sentada y con una herida en la cabeza”, detalló Morán el ministro peruano del Interior, Carlos Morán.
El ministro explicó que el exgobernante fue trasladado inmediatamente al hospital, donde se confirmó su muerte mientras era operado en la mañana de este martes.
Alan García fue ingresado en medio de gran confusión en el hospital. Según testigos consultados por la televisión peruana, García estaba cubierto por una manta roja y poco después llegó al lugar uno de sus hijos y representantes del Partido Aprista Peruano (PAP).
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“El paciente ingresó al hospital con diagnostico de impacto de bala, entrada y salida en la cabeza”, indicó el ministerio de Salud. García sufrió tres paros cardíacos pero falleció horas después.
García, expresidente de Perú entre 1985-90 y 2006-2011, fue detenido en su vivienda del limeño distrito residencial de Miraflores hacia las 6:30 de la mañana.
La policía presentó una orden de detención preliminar judicial hasta por el plazo de 10 días por la presunta comisión del delito de lavado de activos en un caso vinculado al escándalo LavaJato/Odebrecht que investiga una fiscalía especializada.
Morán defendió este miércoles la actuación de las autoridades. “La intervención de la Policía se ha apegado a protocolos establecidos, apoyada en una diligencia ordenada por un juez en el marco de un caso emblemático como es el de Odebrecht”, comentó Morán.
Con ello el ministro del Interior quiso responder a las declaraciones realizadas por el secretario de Alan García, Ricardo Pinedo, quien cuestionó la actuación del fiscal durante la diligencia.
Pinedo afirmó que el fiscal no estaba debidamente identificado y que no quiso decir al mismo García que se trataba de una detención, por lo que el expresidente se refugió en su habitación.
“Consternado por el fallecimiento del expresidente Alan García. Envío mis condolencias a su familia y seres queridos”, señaló el presidente de Perú, Martín Vizcarra.
El caso García
La situación legal de García se complicó después de que el pasado domingo se difundiera que la empresa Odebrecht, en el marco del acuerdo de colaboración que mantiene con la Justicia peruana, reveló que Nava, y su hijo José Antonio Nava, recibieron 4 millones de dólares de la empresa para lograr el contrato de construcción de la Línea 1 del Metro de Lima.
Antes de emitirse la orden de detención, García había declarado el martes que no se asilaría ni escondería, en tácita alusión al frustrado asilo que pidió a Uruguay en diciembre.
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La detención ordenada a García este jueves buscaba, según la fiscalía, recoger nuevos elementos en la investigación ante un eventual riesgo de fuga.
A fines de 2018 Alan García, tras abandonar la embajada uruguaya, dijo que estaba a disposición de la fiscalía de lavado de activos que lo investiga por corrupción.
En las últimas semanas García había reiterado que “no existe ninguna delación, prueba o depósito que me vincule a ningún hecho delictivo y mucho menos con la empresa Odebrecht o la realización de alguna de sus obras”.
García estaba bajo la lupa además por supuestos sobornos pagados por la empresa brasileña Odebrecht para obtener un contrato de construcción para el metro de Lima durante su segundo mandato.
El año pasado alegó ser “perseguido político”, pero su versión fue desmentida por la justicia y el gobierno peruano.
Según la fiscalía, García y otros 21 funcionarios conspiraron para “facilitarle” a la empresa holandesa ATM Terminals que ganara en 2011 la concesión de la Terminal Norte del puerto del Callao, vecino a Lima.
Por el escándalo de Odebrecht en Perú también están investigados los exmandatarios Alejandro Toledo (2001-2006), Ollanta Humala (2011-2016) y Pedro Pablo Kuczynski (2016-2018), éste último bajo detención preliminar hasta el 20 de abril, así como la opositora Keiko Fujimori, quien está en prisión preventiva.