Denuncian violación al espacio público, inseguridad, ruido y venta de drogas. Reclaman presencia institucional.
Quienes viven en el barrio Carlos E. Restrepo, uno de los más tradicionales de Medellín, han visto desde hace cinco años cambios negativos en su vecindario.
Con preocupación, piden más presencia institucional y hacen un llamado a los ciudadanos que acostumbran visitar las zonas comunes, para que se comprometan con el cuidado y el respeto por el lugar.
Esta unidad residencial, que fue construida hace 42 años con el propósito de ser un sitio abierto, ha pasado de ser un lugar tranquilo, rodeado de jardines y centros culturales, para darles paso a la intranquilidad y la inseguridad.
“Es un barrio excelente, pero en los últimos cuatro años se han venido presentando una serie de problemas que afectan la convivencia de quienes vivimos aquí”, dice Hernando Muñoz, vecino que enfatiza en problemas preocupantes como la invasión de parqueaderos, ventas ambulantes y de estupefacientes.
Además, agrega que la Junta de Acción Comunal se ha manifestado en varias ocasiones buscando el apoyo de la administración. “Nos hemos reunido con Alcaldía, Tránsito, Policía y concejales, quienes asisten a las reuniones y plantean soluciones en cuanto al cuidado del sector, pero al terminar , se van y no vuelven en mucho rato”, concluye.
Paola Andrea Gallego, administradora, dice que como la unidad tiene por principio ser un sector abierto a la comunidad, no es su interés hacer un cerramiento del lugar, pero sostiene que quisieran un poco más de tranquilidad en la zona, mayor presencia administrativa y alguien que vele por el cuidado de las zonas comunes y el espacio público.
“Nuestros vigilantes no tienen autoridad frente a aquellas personas que dejan basuras, invaden parqueaderos o llenan las vías de ventas ambulantes, por eso buscamos otro tipo de soluciones”, sostiene.
Se espera que, para este año, se le dé una debida diligencia a los procesos que vienen detenidos desde los años anteriores, pues algunos de los habitantes más antiguos piensan en vender sus propiedades y mirar a otro sector de Medellín.
Zona C, de El Colombiano, estuvo hablando con ellos.