El 4 de mayo de 1960 a las 4:30 p.m. un grupo de 19 empresarios líderes de importantes organizaciones del país se encontraban departiendo en una de las oficinas de la Asociación Nacional de Industriales (Andi) a la que pertenecían. Allí, firmaron el acta que constituía por ley colombiana la Escuela de Administración y Finanzas EAF. Emocionados por el sueño de lograr un lugar para la educación y la formar de jóvenes en la administración del patrimonio público y económico del país y la región antioqueña.
Los fundadores visionaron un futuro en el que los jóvenes lideraran el sector empresarial en un siglo de crecimiento industrial en el país. Aquella firma fue el primer paso para que EAF fuese reconocida por el Ministerio de Educación Nacional el 11 de junio del mismo año.
Con los documentos listos ya solo faltaba el motor de la razón que los había reunido: los jóvenes estudiantes. Ellos se formarían en la institución para ser reconocidos, desde 1965, como los primeros administradores eafitenses. De 200 aspirantes se escogieron 59 de ellos provenientes de distintas regiones del país. Dos meses después de ser reconocida como institución, asistieron el 17 de agosto a las 7:00 a.m. a su primera clase de contabilidad, con el profesor norteamericano Bernard J. Hargadon, en una sede del Banco Central Hipotecario en la calle Colombia en el centro de la ciudad.
Luego, alquilaron una casa situada en la carrera 45, entre las calles 52 y 53 de Medellín, conocidas como El Palo y La Playa y allí se hicieron las clases del primer semestre con 60 estudiantes admitidos de los que apenas 47 lograron pasar al segundo semestre. Ernesto Satizábal Azcárate fue el primer director provisional y el primer director fue el abogado Javier Toro Martínez.
Pero eso no fue lo único bueno que trajo la década de los 60, de hecho, en aquel momento EAF tuvo un alto crecimiento como empresa. Tan solo 1 año después de la creación de la Escuela, el 19 de febrero de 1961, la Fundación Whirlpool y el programa Tools for Freedom contribuyeron a la creación de un Instituto Tecnológico (IT) para abrir programas técnicos en Tecnología Textil, Industrial y Mecánica. De la integración del Instituto y EAF nació la Escuela de Administración, Finanzas e Instituto Tecnológico Eafit. Si bien Eafit nació en un contexto de demandas de la sociedad colombiana y de la geopolítica internacional, desde temprano le apostó a un enfoque propio y novedoso de formación: estudios interdisciplinarios, un Plan de Estudio y Trabajo que alternaba semestres académicos y de práctica, un Laboratorio de Idiomas y un Centro de Investigaciones.
En 1963 con la finalidad de expansión, proyección y fortalecimiento, iniciaron las clases en un lote, sector La Aguacatala. El 6 de mayo de 1971 el Gobierno Nacional reconoció al que antes era un instituto especializado como Universidad Eafit y se fueron anexando nuevos pregrados y posgrados como Contaduría Pública. Llegaron la Escuela de Ingeniería, de Ciencias y Humanidades, de Derecho y hasta la generación de cultura, en los 2000 nació la Orquesta Sinfónica Eafit. Han sido muchos avances que quedan cortos en este papel, pero sin duda, Eafit se diversificó y se moldeó al ritmo de las necesidades sociales. Ahora hay pregrados en Geología, Biología, Mercadeo, Finanzas. Sin dejar a un lado sus inicios en administración. Es una institución que se distingue por educar el futuro del país