Pocas horas después de que la senadora Viviane Morales retirara su candidatura presidencial aduciendo un “bloqueo” por parte del Estado y medios de comunicación, el candidato del uribismo, Iván Duque, le envió una misiva el miércoles en la que exalta su trabajo y enumera sus coincidencias en distintas posturas políticas.
“Considero que su trayectoria, su liderazgo con la comunidad cristiana y su papel como legisladora son importantes para consolidar una gran coalición ciudadana que nos permita ganar la Presidencia de la República y poner en marcha un ambicioso programa que una a los colombianos”, señaló Duque.
Un día después, en la mañana de este jueves, se dio a conocer la carta en la que Morales responde a los elogios de Duque: “Acepto tu invitación a compartir reflexiones y a explorar posibles coincidencias respecto al presente y futuro de Colombia”. Por ese motivo la senadora le propuso al candidato: “te invito a tí, junto a Marta Lucía (Ramírez), a que desayunemos el próximo viernes 4 de mayo”.
Morales, quien durante los últimos años se ha acercado más al espectro de políticos evangélicos, fue favorable a los diálogos de paz con las Farc, más no así en debates sobre la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), el matrimonio y adopción igualitarios, la eutanasia, entre otros temas.
La senadora considera que “Colombia atraviesa un momento muy difícil de su historia, crucial diría yo. O se acierta en las decisiones y los cambios urgentes que requiere este país o caemos de manera inevitable en un despeñadero”.