En casa de Edilma, a quien cariñosamente llaman La Mina, se siente todo el amor hacia el DIM.
Es Loreto. Un barrio en el que el Poderoso de la montaña tiene miles de seguidores que esta vez se muestran algo reservados frente a la final ante el rojo capitalino. Pero en la casa de la simpática Edilma, la cultura escarlata recorre por igual a varias generaciones cargadas de pasión y optimismo.
El dueño de la cobija que ayer estaba extendida en el balcón es Nelson, quien recibió este regalo de Navidad de parte de Claudia.
Y al lado de Nelson dentro de ese ascendente escarlata también están, igualmente, José y Daniel, otros de los muchachos que ha visto crecer esta matrona, quien incluso establece una lúdica y sana convivencia con los abundantes hinchas del Atlético Nacional quienes viven en el crucero de la carrera 33 con la calle 34.
La cobija es la excusa perfecta para estar más unidos con el cuadro escarlata, pero no han de faltar las banderas, esas que llevan en sus manos José y Daniel en la antesala del decisivo juego de hoy ante el Independiente Santa Fe.
“Aquí celebramos con el DIM que es nuestro orgullo. Pero cuando es Nacional el que gana, nos quedamos callados y sabemos respetar las alegrías de los vecinos. El fútbol, para nosotros es pura convivencia como lo es el pesebre que tenemos en las afueras de la casa”, cuentan Edilma, José y Daniel (ambos dan el 2-0 a favor del DIM para esta noche), en tanto la observadora mamá de Daniel espera que llegue otra cobija de Navidad, para alegrarle aún más la final. Es Loreto, con su alta cuota roja. De cobijas, banderas granates-azules y pasión escarlata.