En Colombia, mucho se habla de la importancia de respetar los proyectos deportivos de los entrenadores para que los equipos de fútbol muestren una idea de juego clara y lleguen los resultados.
Lo cierto es que hay poca paciencia de los directivos e hinchas y ante la primera crisis de resultados optan por relegar al técnico. En las siete fechas que van de Liga- BetPlay-2, ya han sido cinco entrenadores que se han quedado sin trabajo.
Uno de los factores que desencadena en el despido de estos, es el mal ambiente generado por las barras, que en lugar de respaldar, termina repercutiendo negativamente.
El ejemplo más claro en estos momentos es el del estratega Lucas González en América de Cali, quien pese a contar con el apoyo de la junta directiva escarlata, el ambiente hostil que se vive cada vez que el equipo no consigue los resultados esperados es agobiante, esto se agudizó tras la derrota el pasado miércoles ante Junior en Barranquilla (4-3), luego de haberse puesto en ventaja por 0-3.
“Lucas González se tiene que ir. Un técnico que no es capaz de sostener un 3 a 0 de visitante, no está capacitado para dirigir al América. Y si me apuran, Tulio Gómez tampoco lo está para ser gobernador. El equipo, con Guimarães (anterior técnico), jugaba bien y rendía. Pero lo sacó y todo empeoró”, señaló un seguidor escarlata a través de su cuenta de X (anteriormente Twitter), y como este, hay varios comentarios de rechazo se han vuelto tendencia en esta red social.
También hay que señalar que los números no lo respaldan, pues de 7 encuentros disputados solo ha sumado una victoria, dos empates y dos derrotas, y en Copa quedó eliminado en octavos a manos de Atlético Nacional cayendo en ambos partidos de la llave 1-3 y 2-1.
¿No respetan procesos?
La salida más reciente fue la del risaraldense Pompilio Páez, quien apenas había tomado el cargo hace un par de meses, y luego de perder de local ante Unión Magdalena, este martes 0-1, dio un paso al costado. Su balance fue de 5 derrotas y dos victorias, en un proceso que estaba en construcción, pero no tuvieron la paciencia ni las herramientas para respaldarlo.
Otros entrenadores como Mario García en Boyacá Chicó, a pesar del interesante trabajo que venía realizando hace varios años ascendiendo al equipo hace 9 meses y peleando el título de Liga en el primer semestre, no contó con los mejores resultados en la primera parte del Torneo Finalización y fue desvinculado del equipo. A la lista se suman nombres como Néstor Craviotto (Atlético Huila), Hernán Darío Gómez (Atlético Junior), y Alberto Suárez (Envigado).
Para Miguel Cadavid, ex-técnico del cuadro naranja, esta problemática no es propia del país, sino que es uno de los gajes de ese oficio. “Lastimosamente, los resultados son los que determinan la continuidad de un técnico. Sin ellos no es factible continuar un proceso. El fútbol es de resultados, Llega un momento en el que la misma afición y los propios intereses del club obligan a un cambio de técnico”.
Y agregó que así Colombia tuviese un campeonato a un año, además de restarle emociones, sería difícil sostener equipos cuando escasean las victorias.