Aunque a simple vista parezcan lo mismo —a fin de cuentas manejan tornamesas y discos—, Carlos Mario Mojica reivindica la diferencia entre los picoteros y los djs. En pocas palabras, el picotero es el resultado de una cultura —la del Caribe— y también es el guardián de la memoria musical: “Un picotero tiene el conocimiento histórico y anecdótico de en qué momento llegó un disco, quién fue el primero que lo adquirió, en qué fiesta sonó por primera vez”. El picotero es un sabio ambulante de la música afrocaribeña que hace bailar a la gente, que a su paso enciende las fiestas.
Radicado en Medellín hace catorce años, Carlos Mario es un hit de las fiestas y del circuito nocturno de la capital antioqueña. Con ojo y oído de experto sabe con cuáles canciones el público siente el impulso de salir a la pista de baile. También carga en sus espaldas la misión –propia de los juglares de su especie– de dar a conocer temas que las parrillas de las emisoras tradicionales suelen archivar o dejar en el olvido sonoro.
EL COLOMBIANO habló con el único picotero de la ciudad, en su casa y estudio de trabajo.
¿Cómo descubre su vocación de picotero?
“Porque yo nací en Barranquilla, crecí en Barranquilla, en el barrio Las Palmas, un barrio absolutamente melómano, un barrio lleno de artistas por todas partes, lleno de músicos, lleno de coleccionistas de discos de vinilo. Y obviamente también alrededor había varios picós, por lo menos cerca de mi casa. Tras las tornamesas estaba el swing Safari, estaba el Jimmy, había varios”.
¿El tamaño de un picó normal cuál es?
“Es una cosa absurda, porque es que hubo un momento en el que el tamaño podría ser de dos metros por dos metros, alto por ancho. En este momento pueden tener tres, tres por tres. Y la otra cosa es que no es una caja. Pueden ser hasta seis cajas. Imagínate seis cajas de tres por tres que realmente no suenan todas al mismo tiempo, ahí lo que sucede es que los propietarios, lo que se han encargado es de tener tres cajas para tocar en simultánea en diferentes sitios”.
¿En qué época aparecieron los picós?
“En la Barranquilla de mediados de los 30 ya había parlantes sonando. Pero, en los 50, pasó algo que tiene que ver con la cultura jamaiquina y fue que se democratizó ese entretenimiento entre las clases populares, esos parlantes sí se convirtieron en protagonistas, y de ahí vienen los picós. Al principio eran unos parlantes sin dibujo, así que la intervención artística es lo que los diferencia de los sound system del mundo. En el mundo hay es sound systems, sobre todo en Jamaica, en las costas inglesas, en Brasil, en Nueva York, hubo momentos en que fueron populares. La diferencia es que el nuestro, el colombiano, el Caribe tiene un dibujo. Los otros son parlantes fragmentados”.