Hace cerca de dos semanas se estrenó en las salas de cine de Estados Unidos la película Sound of freedomy mientras sigue obteniendo excelentes resultados en la taquilla, la polémica continúa.
Eduardo Verastegui, su productor, denunció amenazas de muerte, posiblemente por las organizaciones criminales que se dedican al tráfico de niños en el mundo, en especial para la explotación sexual e incluso para el tráfico de órganos humanos.
A través de las redes sociales se ha difundido toda una cadena de especulaciones en torno a teorías de conspiración donde grandes estudios de Hollywood, plataformas de streaming y distribuidoras buscan sabotear la exhibición de esta película rodada hace cinco años en distintas partes de Colombia, como Cartagena, Santa Marta y Bogotá.
Protagonizada por Jim Caviezel, cuenta la historia de un agente gubernamental que desmantela una red de abuso sexual infantil que opera en Colombia.
Una historia basada en la vida de Timothy Ballard, un exagente del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos que fundó una organización contra el tráfico de personas.
Alanna de la Rossa, una joven actriz colombiana, tenía nueve años cuando le llegó la oportunidad de hacer parte de esta película, y pese a su juventud ya tenía cinco años de experiencia actoral y un perfecto inglés, pero no era una decisión fácil hacer el papel de una niña víctima de las oscuras redes del tráfico de niños.
Alanna de la Rossa, hoy con 14 años, se encuentra en los ensayos de una nueva obra de teatro y prepara su debut musical, ya ha trabajado en tres películas más, y espera pronto cumplir el sueño de seguir preparándose artísticamente en Estados Unidos. De la Rossa habló con Colprensa sobre su experiencia en esta polémica cinta.
¿Cómo llegó Alanna de la Rossa a esta película?
“Eso fue en el 2018 tras un casting bastante retador. Me acuerdo que fue en Bogotá para realizar una de las escenas que creo que está en la película, porque aún no la he visto. Luego vinieron los siguientes filtros en el casting, lo que significa que tu trabajo le está gustando al director, para luego recibir la noticia de que haría parte de la película, la cual tomó tres meses de grabación”.
Fue su debut en el cine, a los nueve años de edad...
“Algo muy loco que pasó, es que grabando la película se me presentó el proyecto ‘Tacho Pistacho’ (canal de televisión de temática infantil) por lo que estaba entre Bogotá, Cartagena y Santa Marta, para estar grabando el programa y la película al tiempo.
Dos proyectos completamente distintos uno del otro, todo un reto para mí”.
¿Cómo fue el mantener dos personajes, dos proyectos a la vez, teniendo solo nueve años de edad?
“Yo desde chiquita he tenido la oportunidad de compartir con grandes actores que me han enseñado las técnicas y los procesos de cómo entrar y salir de un personaje, además de muchos talleres. Esto me ha ayudado a poder mantenerme en personaje, pero también salir de él fácilmente.
En este caso, era indispensable contar con este tipo de técnicas porque eran dos proyectos muy distintos el uno del otro, dos mundos diferentes.
En ‘Tacho Pistacho’ yo siempre tenía que estar feliz, súper emocionada conectando con los televidentes, mientras que en la película el tema era mucho más delicado, que hacía que fuera mucho más difícil entrar en personaje y situación, en un ambiente sórdido, que no era fácil ni usual para una niña de 9 años”.
Alanna de la Rosa es una joven promesa de la actuación nacional. FOTO Colprensa
La película aún no tiene fecha de estreno en Colombia, ¿cuál es su personaje?
“Es una de las niñas raptadas, con una historia bastante fuerte, a través de la cual la película cuenta la realidad de lo que está ocurriendo en el mundo, con el tráfico de menores de edad, con una historia basada en hechos reales.
La historia de mi personaje es una de las niñas raptadas que son llevadas a otros lugares, pero que en la vida real Tim logró rescatar”.
¿Qué dijo su familia?
“Mi mamá siempre me apoya y es la que me acompaña a todo, por lo que en este proyecto estuvo mucho más pendiente de mí, preguntándome de cómo me sentía, me ayudaba a concentrarme y un apoyo total para no perder el foco en un personaje tan difícil y una historia tan dura como la que trata la película”.
Teniendo en cuenta la crudeza de la historia, el horror que sufre el personaje que interpreta, ¿cómo tomó la decisión para aceptar hacer parte de esta película?
“Fue un tema bastante delicado que lo hablamos mucho en casa, lo procesamos, mis padres me preguntaron insistentemente si realmente yo quería hacer este personaje, no porque creyeran que no sería capaz, tan sólo que era demasiada información, con un tema demasiado delicado de tratar.
La pedofilia es uno de los temas más oscuros y difíciles de tratar, no es fácil de entender. Procesar un personaje de una víctima de esto, teniendo solo nueve años, no fue sencillo, pero mis padres estuvieron todo el tiempo pendiente de mí”.
En ese sentido, ¿cómo fue el trabajo del equipo de producción?
“Nos cuidaron un montón a todos los niños que participamos en la película, que no éramos pocos. Cada una de las escenas en las que participamos, en especial las difíciles, buscaban la manera de no exponernos a las cosas terribles que los niños víctimas sufrían, pero que narra la historia.
Me gustan este tipo de películas donde el cine tiene la capacidad de mostrar cosas que suceden en la vida real, que en este caso, el tráfico de niños es una realidad, que está ocurriendo en todo el mundo y que debe ser detenido ya”.
Con tan sólo nueve años, edad que tenía al participar en la película, ¿tenía alguna referencia de ese tipo de delitos?
“No, yo no tenía ni idea de que eso le ocurría a los niños de mi edad. Lo que siempre hago, cuando me llega un personaje, cuando está basado en un hecho real, empiezo a investigar con ayuda de mis padres, encontrando personas que supieron contarme de ese mundo.
Me ayudó a ser consciente de la importancia de lo que estábamos haciendo, que esto estaba ocurriendo en la vida real, y aunque nos cuidaron mucho a todos los niños en la película, las escenas no dejaron de ser muy pesadas.
Yo por unos momentos representé a una niña que estaba encerrada en un contenedor, pensando, que en la vida real una niña estuvo meses encerrada en un lugar así, sin poder comer ni tomar agua. Eso te cambia todo”.
¿Cómo fue su trabajo con Jim Caviezel?
“Tuve la oportunidad de tener una conexión muy linda con Jim Caviezel, en los camerinos y en los procesos de maquillaje o en efectos especiales. Allí me contaba toda su experiencia en La Pasión de Cristo, que le cambió la vida, dejando atrás su pasado ateo para volverse creyente”.
¿Qué opina de toda la polémica que ha generado la película?
“El público en Estados Unidos la ha recibido muy bien. Es una historia dolorosa pero necesaria, de un fenómeno global, no es sólo un delito que ocurre en Colombia, pero sí ha marcado fuertemente territorios como Cartagena.
Queremos que el tema se mantenga vigente dentro de la gente para que la vean cuando llegue a Colombia y a las salas de cine de todos los países, porque es importante que se conozca.
Vemos que hay buenos comentarios, malos comentarios, pero eso también nos ayuda a seguir creciendo como persona y como actores”.
¿Muy diferente hacer una película de producción internacional a una de producción nacional?
“Todo personaje es distinto y cada personaje tiene su mundo, como ocurrió en Llanto maldito, película de terror colombiana de HBO Max en la que participe, y siento que en producción está al mismo nivel y tuve un personaje bastante retador.
El año pasado trabajé en dos películas de Hollywood, una de ellas con James Franco interpretando a mi padre, con un alto nivel”.
De las cuatro películas que ha realizado, tres han sido en inglés, ¿Qué tan difícil es hacer personaje en otro idioma?
“Yo no sé qué me ocurre, pero a mí se me hace más fácil actuar en inglés que en español. Es algo bastante raro, pero me fluye más y siento que conecto más con mi personaje.
Aunque la producción sea en Colombia, la historia es en inglés, y todo el equipo de producción da indicaciones y trabaja hablando en inglés, por lo que estás inmerso en el idioma”.