El resultado de la votación en la que resultó elegido como presidente del Congreso Iván Name, no solo se recibió como una aparatosa derrota para el gobierno de Gustavo Petro, sino que deja al descubierto fallas que podría estar teniendo la Casa de Nariño en el manejo de la muñeca política en el legislativo.
Se habla de derrota del Gobierno porque la oposición, en pleno, votó por Name. Y sobre todo porque la senadora Angélica Lozano, que había recibido el apoyo de la bancada petrista, la del Pacto Histórico, salió derrotada por cinco votos.
Lo ocurrido en las 48 horas anteriores a la elección son una muestra de la falta de estrategia del gobierno.
El Partido Verde era el llamado a ocupar la Presidencia del Senado en el periodo 2023-2024 y dentro del partido debían escoger al elegido o la elegida.
Hasta última hora esperaron en la bancada para decidir cuál era la candidata. La demora se debió a que Inti Asprilla, hasta último momento, consideraba que él era el indicado porque de todos los del Partido Verde, es el más cercano al presidente Petro.
La votación solo se logró hacer un día antes del 20 de julio, y de los 12 votos de los verdes, 9 fueron para Angélica Lozano. La bancada había dado su veredicto.
Sin embargo, con lo que nadie contaba, era con que tanto Inti Asprilla como Iván Name, y sobre todo este último, no le iban a hacer caso a la decisión de la bancada e iban a terminar actuando a título propio.
El senador Inti Asprilla, verde de tradición, pero de raíces tan petristas como las del Pacto Histórico, le cantó la tabla a todos sus compañeros de partido y hasta al mismo Gobierno, asegurando que se habían inclinado por una candidata que no se la jugó, como él sí, por la campaña de Gustavo Petro a la Presidencia de 2022.
Y el senador Iván Name, se quedó con el cargo más alto del Congreso sin muchas conversaciones con su bancada –porque no estuvo en las últimas reuniones clave– pero sí con repetidas charlas con la oposición (Cambio Radical y Centro Democrático) y el “independiente” Conservador en el que el propio presidente del partido, Efraín Cepeda, le movió votos.
Al presidente Petro, un congresista le escuchó decir, que Inti Asprilla era el candidato de su corazón, el más leal al proyecto político, pero que si no tenía opciones de ganar le parecía bien que fuera Angélica Lozano la elegida. Iván Name, no parecía estar entre sus simpatías, por ser un senador más identificado con la centro derecha que con la izquierda.
Por todo esto, la bancada del Pacto Histórico tenía la instrucción de votar por la senadora Lozano.
El punto de quiebre que fisuró a los verdes se dio en la tarde del miércoles en la reunión de bancada de la que se salieron Asprilla, Name y el senador Fabián Díaz. Y la herida quedó mucho más abierta horas antes de la instalación del Congreso, en una cita en la que participó el propio ministro del Interior, Luis Fernando Velasco.
A las 11 a.m. del 20 de julio los verdes se reunieron con Velasco, pero Inti y Name no quisieron estar en el encuentro. El primero, porque sabía que esa asistencia era para ratificar a Lozano; el segundo, porque tenía claro que se autopostularía a la Presidencia del Senado sin importar lo que su partido quisiera.
Tan claro tenían los verdes que se les podían desbaratar los votos para Lozano que EL COLOMBIANO adelantó desde el martes que se alistaba un escenario incluso más dividido en el que hasta el senador Ariel Ávila podría poner su nombre, además de los de Inti y Name. La idea de que la Presidencia se definiría “a voto limpio” salió de los mismos senadores del partido.
El que no estaba preparado para el resultado fue el ministro Velasco, quien estaba convencido de que pondrían a Lozano a la cabeza del Congreso. Fue tal su incomodidad que solo se dio un apretón de manos con Name y salió del recinto sin mediar palabra con más congresistas o con los ministros que estaban en el lugar, como la de Ambiente, Susana Muhamad.
La pregunta que algunos se hacen es ¿por qué no intervino el director del Dapre, Carlos Ramón González, que hasta hace poco fue el gran mandamás del Partido Verde para parar la carrera de llanero solitario que emprendió Iván Name?
Y hay quienes responden qué tal vez González pudo estar interesado en que el ganador fuera Name, porque en materia de política y de transacciones puede hablar un idioma más parecido al suyo, que Lozano.
De todas maneras, si esa fue la apuesta de Carlos Ramón González lo cierto es que dejó mal parada a la bancada gobiernista.
Verdes intentan recomponerse
Las divisiones del partido están. Sus militantes las reconocen fuera de micrófonos, pero prefieren no comentarlas al aire porque saben que cada declaración puede hacer más evidente la disputa interna y o hasta terminar abriendo otro frente de batalla.
Es más, cuentan que hasta el senador Jota Pe Hernández tuvo la idea de aspirar por ese puesto aduciendo su caudal político (189.291 votos en las legislativas de 2022), un resultado que en su momento le sacó en cara al partido afirmando que los votos suyos habían arrastrado a los que estaban más atrás de la lista, como el mismo Name.
“Name tiene un perfil más hacia la centroderecha. No sale en los medios porque no le interesa y hay gente que no sabe quién es él. Va a ser una Presidencia interesante por las conexiones que tiene con los tradicionales”, aseveró una fuente del partido.
La carta que le queda a Inti Asprilla es la de ser un puente de comunicación con el Gobierno, una interlocución que Name no tiene y en la que tampoco Lozano era la más diestra.
Hay quienes dicen que Asprilla no tiene muchas simpatías en el partido. De la bancada de la Alianza el más cercano a él es el senador Fabián Díaz, quien también se salió de la reunión de la colectividad del miércoles en la que votaron por nominar a Lozano a la Presidencia.
Pese a que públicamente la senadora Lozano aseguró que era momento de pasar la página, fuentes del partido sostienen que sí quedaron fraccionados. “Respeto siempre los resultados, he competido y siempre respeto los resultados. Lo único es que había una decisión de bancada de 12 senadores de 13, pero yo nunca peleo con los resultados”, dijo Lozano en la noche del jueves.
Los protagonistas de la novela verde por la Presidencia por ahora no quieren hablar en micrófonos por el “guayabo” político en el que resultó la puja del 20 de julio. Sin embargo, el senador Ariel Ávila sostuvo que “el partido queda con unos dolores, pero no queda tan lastimado. Esto se recompone rápido”.
El factor oposición en la elección de Name
Los votos para elegir al senador Name se consiguieron uno a uno con las gestiones de los congresistas de Cambio Radical y el Centro Democrático. Ellos fueron los que estuvieron en las reuniones conversando con las fuerzas políticas para pedir que lo apoyaran como la alternativa más institucionalista de las tres precandidaturas verdes.
Las charlas se dieron hasta el último momento de la votación. Justo mientras el expresidente del Senado, Alexander López Maya, llamaba a lista para la plenaria, los congresistas conversaban entre ellos. El presidente del Partido Conservador, Efraín Cepeda, estuvo hablando con la senadora Paloma Valencia, del Centro Democrático, y otros de la bancada en sus curules del Congreso.
Lo mismo pasó con el senador de Cambio Radical, Carlos Fernando Motoa, quien estuvo junto a Name durante toda la votación.
Iván Name asegura que no era el candidato de la oposición, tampoco el del Gobierno, pero lo cierto es que logró el puesto más poderoso del Congreso con los votos de los que no le copian al presidente Petro.