“Es contraevidente decir que el presidente del Congreso fue fletado. Es una mentira, una calumnia”, dijo Name durante la sesión de este martes en el Senado. Lo anterior, en respuesta a las acusaciones de Sneyder Pinilla, exsubdirector de Desastres de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), que lo señaló a él y al presidente de la Cámara, Andrés Calle, de recibir supuestas coimas de dineros arañados de las presuntas irregularidades en los carrotanques para La Guajira.
En ese sentido, Name ratificó que se trata de “acusaciones infundadas realizadas por un corrupto que se encuentra en una encrucijada judicial”.
Incluso, la emprendió contra el abogado de Pinilla, el exfiscal anticorrupción Luis Gustavo Moreno, quien paradójicamente fue condenado por cobrar coimas. “Es un abogado con prontuario internacional. No sé con qué tarjeta de abogado litiga hoy”, reclamó Name.
El presidente del Senado insistió en negar que haya recibido dineros ilícitos y declaró que fue opositor de varias de las iniciativas del Gobierno: “Mi proceder democrático es contraevidente al de decir que recibí (dineros) en procura de favorecer unas reformas que combatí enfáticamente y que le consta a todos los que están en este hemiciclo”.
Name recordó que no apoyó ni compartió la reforma pensional, pero que su deber como presidente era ofrecer garantías y permitir la discusión. “No apoyo ni compartí la pensional, pero eso no nos podía convertir –como quería la galería enardecida–, en unos incendiarios y saboteadores, porque eso no lo merecía la Nación, la patria ni el Congreso. ¿Tenía entonces que el presidente patear el tablero?”.
Incluso, negando que sea un saboteador de proyectos, recordó que semanas atrás levantó una sesión en la que se discutiría el proyecto “en señal de discrepancia con la actitud señalada del presidente contra el Congreso”. Además, defendió que, mientras la Comisión Séptima del Senado discutía la reforma a la salud, él retrasó convocar a la plenaria para dar el “tiempo suficiente” para que esa célula pudiera decidir el futuro de la iniciativa. “Era lo que democráticamente me correspondía”.
Además, recordó que, en contravía de lo que quería el Gobierno –que apostaba por la senadora Angélica Lozano–, fue elegido para presidir el Senado el 20 de julio: “A mí me eligieron en una insólita noche, las nobles lágrimas, la piadosa actitud de nuestros padres y madres de la patria, contra todo pronóstico”.
El presidente del Senado, quien también hizo un llamado a la prudencia y la reflexión, insistió en que se sostiene en su justeza y rectitud de sus actos, y que responderá ante la justicia: “Ante la justicia responderé por lo que se me señale, por eso me pongo ante ustedes, ante mi Nación, como una ofrenda que incluye mi vida y la misteriosa fe, que para algunos es esquiva y para otros tutelar. Sé que habrá múltiples voces, todas las entenderé, incluso los que quieran crucificarme”.
Por todo ello, Name dijo estar dispuesto “a atravesar la Plaza de Bolívar” para acudir ante su juez natural, los magistrados de la Corte Suprema de Justicia. “Los temores no me embargan, aunque todos somos islas llenas de temores, de miedos, pero también de la seguridad de lo que hemos hecho o de lo que hemos dejado de hacer”, agregó.
El congresista de la Alianza Verde se declaró esperanzado de que “la justicia habrá de brillar” y manifestó que se reserva el dolor de las acusaciones y el de su familia para su intimidad. “Me defenderé de las acusaciones, como me he defendido de todos los infundios de los que he sido objeto. Esta infamia no habrá de derribarme”.
Name concluyó explicando que nunca ha delirado por el escenario y el protagonismo mediático, precisando que otros sí se han hecho “a punta de hablar mal de las instituciones y de los hombres. Se han hecho célebres a punta de la infamia”.
Por ello, advirtió que quienes hoy lo señalan “puede que el tiro no les salga en la dirección en que apuntan. El país entero sabe que soy opositor a los proyectos de iniciativa del Gobierno, no sistemáticamente, sino como senador de Colombia”.