El gobierno de Gustavo Petro busca darle un respiro a las reformas sociales que aún siguen en trámite y que no dejan de generar resistencia en un sector de la clase política. Un frente fundamental para mantener con vida sus proyectos –las reformas pensional y laboral– es la bancada del Partido Liberal, que hoy se encuentra en una seria disyuntiva: sucumbir a los coqueteos del Ejecutivo o acatar las directrices, con dejo de órdenes, del expresidente César Gaviria, hoy director de los del trapo rojo.
Los ‘cachiporros’, como otrora se conocía a los miembros del Partido Liberal, son decisivos para el trámite de cualquier reforma en el Congreso. En Senado cuentan con 13 de las 105 curules, mientras que en Cámara son mayoría con 33 de los 188 escaños: casi uno de cada cinco votos.
De allí que el ministro del Interior, Luis Fernando Velasco, –un liberal de antaño, pero que permanece alejado de las huestes de César Gaviria–, apueste por lograr su apoyo, especialmente en Senado, donde hoy pasa aceite la reforma pensional. Si bien no genera tanta resistencia como la recién hundida reforma a la salud, la pensional divide a los congresistas y apostar a los indecisos es tarea del Gobierno.
Por ello, este martes el ministro citó a una reunión a la bancada liberal a las 2:00 de la tarde para escuchar sus reparos y tratar de persuadirlos para que le caminen a la iniciativa. Sin embargo, desde ya habría una facción que de frente dice no y se abstendría de acudir al cónclave.
Se trata de los senadores Lidio García –uno de los más incondicionales a Gaviria–, Mauricio Gómez Amín y Juan Pablo Gallo, quienes desde se oponen a los coqueteos del Ejecutivo. Se trata justamente de los congresistas que la semana pasada votaron sí al archivo de la reforma pensional.
“Conmigo no cuenten para aprobar una reforma que no beneficia en nada a las pensiones, ni al ahorro de los colombianos. Todo lo contrario: los ciudadanos tendrán que trabajar más para pensionarse con menos dinero. Por eso me mantengo en mi posición y es la de votar en contra esta reforma”, explicó recientemente el senador Gallo.
Lo llamativo de la convocatoria de Velasco es que coincide con otra reunión a la que citó Gaviria este mismo martes a las 5:00 de la tarde. Si bien hay un sector que respalda a Gaviria sin que ello implique tener una mala relación con el Gobierno, lo cierto es que dentro de la bancada se rumora que quienes acudan al encuentro con Velasco podrían ser reprochados y encasillados como gobiernistas.
La estrategia de Velasco sería la misma que le rindió frutos en la Cámara de Representantes: dividir a la bancada y consolidar un grupo que, por encima de las directrices de Gaviria, le copie al Gobierno. La maniobra implica saltarse a los jefes de los partidos y dialogar de tú a tú con los congresistas.
La iniciativa es una de las salidas que plantea el Ejecutivo para revitalizar su reforma pensional. Aunque la semana pasada la plenaria negó dos ponencias de archivo del proyecto, toma fuerza una ponencia alternativa que implicaría darle un revolcón a la iniciativa y desechar varios de los puntos de honor del petrismo, entre ellos, el umbral para cotizar en Colpensiones (el Gobierno quiere que sea desde 3 salarios mínimos y los partidos desde 1,5 salarios mínimos).
Esa ponencia, que lidera la senadora Norma Hurtado (Partido de la U), cuenta con el apoyo de un sector del Partido Conservador, algunos liberales y la propia U, sumado a la oposición del Centro Democrático y Cambio Radical, así como de partidos minoritarios como el MIRA o Colombia-Justa Libres.
Con todo, el proyecto no sería discutido este martes, pues el Congreso en pleno –es decir, Senado y Cámara–, está citado para conmemorar el Día Nacional de la Memoria y Solidaridad con las Víctimas este 9 de abril. Es decir, la discusión de la pensional solo sería retomada hasta el miércoles.