Jhonier Leal, condenado a 55 años de prisión por el asesinato de su hermano, el estilista Mauricio Leal, y su madre, Marleny Hernández denunció, en una carta, los “métodos de tortura psicológica, persecución o constreñimiento” de los que, supuestamente, está siendo víctima en la cárcel La Picota, de Bogotá.
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Leal, quien confesó el crimen familiar ocurrido el 21 de noviembre de 2021 en La Calera, Cundinamarca, pero luego lo negó alegando presiones para declararse culpable, le envió la carta a la Procuraduría General de la Nación para que sea este organismo el que investigue el comportamiento –según Leal– indebido de los dragoneantes del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, Inpec, con él en el centro penitenciario.
De acuerdo con el condenado, los dragoneantes llegaron a su celda en un horario “indebido” y lo requisaron de manera indebida, argumentado que supuestamente lo hacían por orden de la Fiscalía General de la Nación.
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“En el mes de agosto en horas de la noche pasadas las 8:15 p.m. y en el día 4 de este mes, fui visitado mientras dormía por funcionarios del Inpec, quienes con orden de cateo enviado por la Fiscalía me requisaron de manera indebida la celda en la cual estoy recluido ya que ellos me manifestaron que era una orden de Fiscalía y debían cumplirla (sic)”, se lee en la carta, que fue escrita a mano.
Leal insistió en su carta que, las acciones adelantadas por los funcionarios del Inpec, “viola” sus derechos.
“Los funcionarios del Inpec requisaron mi celda sin que yo pudiera observar lo que hacían y esto viola mi derecho tanto al no ser perturbado después de las 8 p.m. y que yo debía observar la requisa. El estar detenido y preso no es motivo para que se usen métodos de tortura psicológica, persecución o constreñimiento contra mí ya que estas acciones me degradan aún más, afectan mi tranquilidad y paz y me afectan psíquica y psicológicamente (sic)”, explicó en el texto.
Al final del video se ve a Mauricio preguntando: “¿Ya?, ¿qué hago?”, lo que dejó entrever que un tercero lo estaba grabando y sobre todo lo habría obligado a decir lo que se escucha antes.
Las imágenes fueron descubiertas por los realizadores de un documental titulado Caín, en el que se contará la historia del doble crimen.