La grave situación de violencia en varias regiones del país tiene contra las cuerdas la política de “paz total” a través de la cual el gobierno de Gustavo Petro busca acuerdos con grupos armados ilegales y bandas delincuenciales que, pese a mostrar sus intenciones de dialogar con el Gobierno, siguen delinquiendo.
Pese al problemático panorama, el Gobierno no desiste en su deseo de lograr acuerdos con los ilegales, persistencia que aplaudió esta semana el gobierno de Estados Unidos al destacar los esfuerzos de Petro de lograr un “acuerdo integral” que garantice la paz en todo el territorio nacional.
“Aplaudimos los esfuerzos de consolidación de la paz y esperamos que se pueda llegar a algún tipo de acuerdo integral con estas otras organizaciones para llevar la paz a todos los colombianos”, apuntó en una rueda de prensa, Beth van Schaack, embajadora estadounidense para la justicia penal internacional.
Lea aquí: ¿Qué sigue para Mancuso tras su oficialización como gestor de paz del Gobierno?
La funcionaria estadounidense recordó el Acuerdo de Paz que el gobierno de Juan Manuel Santos firmó con la extinta guerrilla de las Farc en 2016; sin embargo, “quedaron ciertos disidentes y también el ELN que no participó en las negociaciones” con los que ahora Petro insiste en llegar a un diálogo para la dejación de las armas.
“El presidente Petro está trabajando arduamente para tratar de incorporar a esos grupos para crear una sociedad más pacífica, democrática e inclusiva para todos los colombianos”, destacó Van Schaack.
Siga leyendo: Atención: programa de Petro para “pagarle a jóvenes por no matar” costará $1.2 billones cada año
Hasta el momento, la única mesa de diálogo que está en marcha es la que el Gobierno sostiene con el Ejército de Liberación Nacional, ELN, que atraviesa su cuarto ciclo de negociaciones y que además permitió la implementación de un cese al fuego bilateral, pese a que esa guerrilla sigue extorsionando y secuestrando, según ellos, porque esas son sus fuentes de financiación.
Petro, así mismo, ha intentado en los últimos meses iniciar negociaciones con el Estado Mayor Central (EMC), la principal disidencia de las Farc, que es liderada por Néstor Gregorio Vera, alias Iván Mordisco. Sin embargo, las conversaciones están estancadas mientras esa organización sigue arreciando contra la población civil.
Pese a ello, Estados Unidos espera que la paz pueda llegar a “las regiones remotas de Colombia, que fueron más afectadas durante el conflicto” y que “todavía hoy están azotadas por la violencia, dado que estos grupos todavía están en activo”.